Ricardo Anaya acusa autoritarismo en reforma electoral de Sheinbaum
El senador panista advirtió que Morena busca controlar al INE y regresar a un sistema donde el gobierno organiza las elecciones.

Ricardo Anaya, coordinador del PAN en el Senado, lanzó duras críticas contra la reforma electoral anunciada por la presidenta Claudia Sheinbaum, señalando que se trata de un acto de autoritarismo que amenaza la autonomía del Instituto Nacional Electoral (INE).
Durante una entrevista con medios de comunicación, Anaya acusó que el objetivo de esta iniciativa es que el gobierno federal retome el control de la organización de las elecciones y el conteo de votos, algo que, dijo, sería un retroceso democrático.
“¿Qué le falta al gobierno para tenerlo todo? Controlar al INE. Es regresar a las épocas de los años 80’s en donde el gobierno controlaba todo”, afirmó.
La oposición promete “dar batalla” por la democracia
Anaya advirtió que, de aprobarse esta reforma, se corre el riesgo de perder la imparcialidad electoral y con ello, la legitimidad del sistema democrático.
“Nos parece gravísimo que se abra esa puerta… Vamos a dar la batalla porque queremos defender la democracia. Que el que gane las elecciones gobierne, pero que los votos se cuenten con un árbitro independiente”, subrayó el panista.
El legislador también acusó al partido Morena de querer controlar los tres Poderes de la Unión —Ejecutivo, Legislativo y Judicial—, y ahora también al órgano electoral.
Críticas a un posible regreso al pasado
Anaya insistió en que la intención del oficialismo es regresar al modelo previo al surgimiento del IFE y posteriormente del INE, cuando el gobierno organizaba las elecciones, y no existía credencial de elector con fotografía ni un padrón confiable.
“Nos quieren regresar a un México donde el gobierno decidía quién ganaba. Eso es contrario a cualquier democracia moderna”, agregó.
¿En qué consiste la posible reforma?
Aunque los detalles aún no han sido presentados oficialmente, desde el equipo de Sheinbaum se ha adelantado que la reforma buscaría reducir los costos del INE, ajustar la representación política y “modernizar” los procesos electorales.
No obstante, sectores de la oposición han advertido que estas propuestas podrían significar una concentración de poder en el Ejecutivo, debilitando al árbitro electoral y poniendo en riesgo la equidad en las contiendas.
