Liberan a migrante acusado de tráfico pese a objeción de EE.UU.
Una jueza en Tennessee ordenó liberar bajo palabra a Kilmar Ábrego García, pese a los señalamientos de vínculos con la MS-13 y el rechazo del gobierno federal.

NASHVILLE,TENNESSEE.- A pesar de las objeciones del gobierno de Estados Unidos, la jueza federal Barbara Holmes ordenó este martes 25 de junio la liberación bajo palabra de Kilmar Ábrego García, un migrante salvadoreño acusado de liderar una red de tráfico de personas con presuntos vínculos con la pandilla MS-13.
Durante una audiencia en el tribunal federal de Nashville, la magistrada concluyó que la fiscalía no presentó evidencia contundente que justificara su prisión preventiva ni demostró un riesgo significativo de fuga.
“El gobierno no presentó pruebas concluyentes que justifiquen su detención mientras espera juicio”, dijo Holmes al anunciar su decisión.
La liberación, sin embargo, no garantiza la libertad definitiva de Ábrego García. La jueza dejó claro que el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) podría detenerlo nuevamente para proceder a su deportación, una decisión que está fuera de su jurisdicción.
Condiciones estrictas para su libertad
La jueza Holmes ordenó que Ábrego García cumpla con arresto domiciliario, monitoreo electrónico, pruebas obligatorias de drogas, terapia de manejo de ira y la prohibición de cualquier contacto con miembros de la MS-13.
Aunque la fiscalía argumentó que el acusado podría intimidar testigos por supuestos nexos con esa organización clasificada como terrorista, la jueza consideró que los testimonios eran vagos, contradictorios y sin base verificable.
Un proceso legal marcado por irregularidades
El caso de Ábrego García ha generado polémica desde su deportación en marzo a una megacárcel en El Salvador, ordenada por la administración del presidente Donald Trump pese a una orden judicial que le impedía ser expulsado del país.
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Posteriormente, una corte federal en Maryland consideró la acción como ilegal, y la Corte Suprema avaló su retorno a Estados Unidos.
El 21 de mayo, un gran jurado en Tennessee lo acusó formalmente de conspiración para introducir migrantes indocumentados desde Centroamérica y Sudamérica, entre 2016 y 2025. Ábrego García se declaró no culpable.
Voces desde el exterior del tribunal
Afuera del edificio judicial, su esposa Jennifer Vásquez Sura denunció lo que considera un abuso por parte del gobierno federal:

“Kilmar fue secuestrado por la administración Trump hace 106 días. Hoy es nuestro aniversario de bodas y en lugar de celebrarlo en casa, estoy aquí, frente a un tribunal”, afirmó, acompañada por líderes comunitarios.
El caso ha encendido el debate sobre los límites entre las decisiones judiciales, las acciones administrativas migratorias y las políticas de seguridad fronteriza.
