sábado, 07 de marzo de 2026

Parte 2: Estados Unidos invade a México

Érase una vez un México afectado por el lado oscuro, que siendo vecino de un país superior, el segundo determinó…

Por: Nosotros WebStaff , En: Jamlet Política Opinión , Día Publicado: 13 agosto, 2025

Érase una vez un México afectado por el lado oscuro, que siendo vecino de un país superior, el segundo determinó “salvar a los mexicanos”. Así como se lee, en la ficción de no hace muchos años, Estados Unidos ya invadió México.

Me refiero al libro de Caspar Weinberger, quien en su obra The Next War, publicada en 1998, estableció que lo que tanto temen en la 4T, en la mente del autor ya sucedió.

Al menos en el capítulo 3 del libro, donde no haré un spoiler completo, solo adelanto que la derrota de las fuerzas federales mexicanas es monumental. Tras la caída, “el pueblo bueno” agradece este acto de supuesto salvamento.

En la Parte 3, el autor dedica todo un segmento a México, narrando una invasión militar que se ejecuta por oeste, centro y este del país, además de una ofensiva marítima por Tampico.

Spoiler Alert: México se convierte en un foco de tensión estratégica para Estados Unidos, no por un choque ideológico clásico, sino por el colapso interno del Estado mexicano. El planteamiento parte de la idea de que corrupción endémica, instituciones debilitadas y narcotráfico infiltrado en el poder llevan al gobierno a perder control de varias regiones.

No sabemos si el autor tenía una bola de cristal, pero plantea que la intervención estadounidense era “indispensable” para proteger sus intereses estratégicos, mientras reordenaban lo que para algunos es “patio trasero” y para otros, principal socio comercial.

En la narrativa, Washington teme que la inacción permita que rivales geopolíticos aprovechen la inestabilidad mexicana, lo que obliga a planificar la intervención.

Hoy, varios análisis coinciden: México enfrenta graves problemas, heredados de la corrupción y la complicidad política, agravados durante el gobierno de Andrés Manuel López Obrador, cuya élite y familia se muestran como los mismos de siempre.

Entre boato, soberbia y una piel de cordero que se cae a pedazos, la historia recuerda al PRI, PAN y al PRD capitalino desde 1997, cuando la “mal llamada izquierda” arrebató la capital al Partido Revolucionario Institucional.

Incluso hoy, en medio de crisis y lluvias, no hay a quién culpar “de antes”, porque en la capital, los de antes y los de ahora son los mismos, cambiando solo el color político.

Si alguien piensa que la invasión a México es inminente, es posible, aunque los expertos advierten que, de ocurrir, no sería metro a metro como en la ficción. Un ejemplo: con drones podrían apagar energía, luz y petróleo en minutos, dejando al país paralizado.

Como se dijo ayer: que Dios agarre confesados a quienes llevan décadas saqueando la nación, mientras la sociedad, entre televisión, futbol y carnes asadas, es víctima de fraudes.

En los últimos 50 años, México ha tenido presidentes cuestionados: Luis Echeverría Álvarez, José López Portillo y Pacheco, Miguel de la Madrid Hurtado, Carlos Salinas de Gortari, Ernesto Zedillo Ponce de León, Vicente Fox Quesada, Felipe Calderón Hinojosa, Enrique Peña Nieto y Andrés Manuel López Obrador.

En el caso de AMLO, el juicio histórico parece inminente. Claudia Sheinbaum y la fuerza política de Omar García Harfuch, quien actúa como secretario de Gobernación y de Seguridad a la vez, ya se sienten con intensidad.

Nostra Política: La divinidad está en ti, no en conceptos o en libros. La verdad se vive, no se enseña. — Hermann Hesse

18 pendientes
Correo: jeleazarmedia@gmail.com
X: @jeleazaravila

Crédito