Indignación por sacrificio de 79 perros en Santa Catarina, Nuevo León
El presunto sacrificio de 79 perros en Santa Catarina, Nuevo León, generó indignación social y llevó a la clausura del Centro de Bienestar Animal.

La denuncia sobre el presunto sacrificio de 79 perros en el Centro de Bienestar Animal de Santa Catarina ha provocado una ola de indignación social y la reacción inmediata de autoridades estatales y activistas.
El gobernador Samuel García declaró:
Completamente indignado por el caso que me están haciendo llegar en redes donde presuntamente 70 perritos fueron MALTRATADOS y ASESINADOS en el municipio de Santa Catarina. Ya se notificó a la División Ambiental para atender el caso, investigar, y, de ser cierto, aplicar MÁXIMA…
— Samuel García (@samuel_garcias) September 13, 2025
Las acusaciones señalan que los animales, en su mayoría sanos, no recibieron la alimentación adecuada y murieron por inanición debido a la falta de recursos y al hacinamiento.

Clausuran el Centro de Bienestar Animal
Ante la polémica, la División Ambiental estatal clausuró de manera temporal el centro, detectando irregularidades como ausencia de registros, falta de bitácoras y deficiencias en la limpieza de áreas de resguardo.

La autoridad ordenó privilegiar la adopción de los perros sobrevivientes y aseguró que se investigará a fondo para deslindar responsabilidades.
Posición del alcalde
El alcalde de Santa Catarina, Jesús Nava, rechazó los señalamientos y calificó la denuncia como “falsa e infundada”. Afirmó que su administración ha priorizado el rescate de animales maltratados y en situación de calle, defendiendo la labor de su gestión en materia de protección animal.
Maltrato animal en México: un problema estructural
El caso reavivó el debate nacional sobre la crueldad animal en México, país que ocupa el tercer lugar mundial y primero en Latinoamérica en maltrato animal. Se estima que siete de cada diez perros sufren algún tipo de violencia: golpes, abandono, falta de alimento o confinamiento.
Especialistas y activistas advierten que se requiere una política pública más estricta, sanciones más severas y mejores recursos para los centros de resguardo, a fin de evitar que tragedias como la de Santa Catarina se repitan.
