Trump impone arancel del 25% a países que hagan negocios con Irán
El mandatario estadounidense lanzó una orden “inmediata y final” que busca asfixiar la economía de Teherán, afectando a socios clave en América Latina.

En un movimiento que sacude los mercados globales y la diplomacia internacional, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes una medida punitiva drástica: cualquier nación que mantenga relaciones comerciales con Irán enfrentará un arancel del 25% en todas sus transacciones con Washington. La orden, calificada por el mandatario como “inmediata y final”, representa el esfuerzo más agresivo hasta la fecha para aislar financieramente al gobierno persa.
A través de su plataforma Truth Social, Trump fue tajante al señalar que los países deberán elegir entre el mercado iraní o el estadounidense. Esta decisión ocurre en un contexto de máxima tensión, después de que el medio Axios revelara intentos de acercamiento por parte del canciller iraní, Abás Araqchi, hacia el enviado especial de la Casa Blanca, Steve Witkoff, con el fin de evitar una escalada bélica.

Impacto directo en América Latina y socios regionales
La advertencia de la Casa Blanca pone en una encrucijada a varios países latinoamericanos que mantienen vínculos estratégicos con Teherán. Según datos oficiales, Brasil se posiciona como el principal socio regional de Irán, destacando en el intercambio de productos agrícolas y fertilizantes.
Sin embargo, la lista de naciones bajo la lupa de Washington es extensa e incluye a:
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México y Argentina.
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Venezuela y Cuba.
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Colombia y Uruguay.
Entre la presión económica y la amenaza militar
La ofensiva de Trump no se limita a los aranceles. La vocera de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, confirmó este lunes que el presidente “no descarta acciones militares en Irán”. Esta postura es una respuesta directa a la violenta represión de las autoridades iraníes contra manifestantes, una crisis interna que, según diversas ONG, ya ha dejado un saldo de cientos de muertos y miles de detenidos.
El despliegue de estas sanciones económicas busca desmantelar la capacidad de financiamiento del régimen de Teherán. Mientras tanto, los mercados internacionales comienzan a evaluar las consecuencias de un gravamen del 25% que podría alterar drásticamente las cadenas de suministro de alimentos y fertilizantes en el continente americano.
