“No tiene ninguna ventaja”: Trump afirma que EE. UU. no necesita el T-MEC
Desde una planta de Ford en Michigan, el mandatario estadounidense calificó el acuerdo como “irrelevante” y priorizó la producción local sobre las importaciones.

En una declaración que sacude los cimientos de la estabilidad comercial en América del Norte, el presidente Donald Trump arremetió este martes contra el Tratado México-Estados Unidos-Canadá (T-MEC). Durante un recorrido por una fábrica de Ford Motor en Dearborn, Michigan, el mandatario aseguró que su país no requiere del acuerdo, lanzando una advertencia directa a sus socios comerciales a solo meses de la fecha establecida para su revisión.
“No tiene ninguna ventaja real, es irrelevante (…) A Canadá le encantaría. Canadá lo quiere. Lo necesitan”, sentenció Trump, sugiriendo que mientras sus vecinos dependen de la economía estadounidense, Washington podría prosperar de manera independiente. Esta postura marca un tono agresivo de cara al 2026, año en que las tres naciones deben decidir la continuidad del pacto.
La apuesta por la manufactura interna
El discurso del presidente se centró en la repatriación de la industria automotriz. Trump fue enfático al señalar que el modelo actual de importaciones desde los países vecinos ya no es una prioridad para su administración. “El problema es que no necesitamos su producto. No necesitamos coches fabricados en Canadá. No necesitamos coches fabricados en México. Queremos traerlos aquí”, afirmó.
Para reforzar su postura, puso como ejemplo la relación comercial con el país asiático: “Japón nos pagó miles de millones de dólares por el privilegio de hacer automóviles aquí y vender vehículos”, añadió, sugiriendo que ese es el modelo de renegociación que buscará imponer.
¿El fin del T-MEC o una renegociación forzada?
El T-MEC, firmado en 2019 como la modernización del antiguo Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), estipula que este año se debe realizar una revisión para determinar si el acuerdo se extiende por otros 16 años. Mientras Trump impulsa una renegociación total bajo condiciones de presión, en México la postura es distinta.
La presidenta Claudia Sheinbaum ha mantenido una posición firme, asegurando que las relaciones comerciales se mantendrán estables porque el tratado “es ley”. Sin embargo, la retórica de Trump pone en duda si la revisión será un trámite diplomático o el inicio de una guerra comercial que afecte las cadenas de suministro de toda la región.
