EU confisca el petrolero “Verónica” en el Caribe: Sexto buque incautado
La redada militar, coordinada por Kristi Noem, se ejecutó bajo la “cuarentena” petrolera impuesta por Trump, en vísperas de su reunión con María Corina Machado.

En una operación relámpago que escala la tensión en la región, fuerzas de Estados Unidos incautaron este jueves el buque petrolero “Verónica” en aguas del mar Caribe. La embarcación, de bandera guyanesa, es acusada de violar las sanciones internacionales y mantener vínculos directos con el comercio de crudo de Venezuela, convirtiéndose en el sexto petrolero decomisado por la administración de Donald Trump en meses recientes.
La secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem, confirmó el operativo a través de sus redes sociales, destacando que el buque operaba en abierto “desafío a la cuarentena establecida por el presidente Trump de embarcaciones sancionadas en el Caribe”. Según Noem, el “Verónica” ya había transitado previamente por aguas venezolanas, lo que activó los protocolos de intercepción.
Early this morning, a Coast Guard tactical team conducted a pre-dawn boarding and seizure of Motor Tanker Veronica in the Caribbean. As another sanctioned ghost fleet tanker, Motor Tanker Veronica had previously passed through Venezuelan waters, and was operating in defiance of… pic.twitter.com/MyWyQGH1h0
— Secretary Kristi Noem (@Sec_Noem) January 15, 2026
Una estrategia de control energético global
La incautación no es un hecho aislado, sino parte de un esfuerzo sistemático de la Casa Blanca para tomar el control del petróleo venezolano. Tras la captura del expresidente Nicolás Maduro hace casi dos semanas, las fuerzas estadounidenses han intensificado su vigilancia sobre la producción, refinación y distribución de hidrocarburos del país sudamericano.
El “Verónica” había permanecido fuera de los radares durante más de 12 días tras perderse su ubicación en el rastreador Marine Traffic. Su captura representa el tercer éxito naval desde la caída de Maduro, consolidando lo que el Pentágono describe como una política de “presión máxima” para evitar que los recursos energéticos financien estructuras remanentes del antiguo gobierno.
Coordinación interagencial y el factor político
Kristi Noem subrayó que la redada fue posible gracias a una “estrecha coordinación” entre el Ejército y los departamentos de Estado y Justicia. “Nuestros heroicos hombres y mujeres de la Guardia Costera una vez más aseguraron una operación ejecutada impecablemente, de acuerdo con el derecho internacional”, puntualizó la secretaria.
Este golpe estratégico ocurre en un momento político crucial: apenas horas antes de la reunión de alto nivel entre Donald Trump y la líder opositora venezolana María Corina Machado en la Casa Blanca. Mientras Washington aprieta el cerco sobre el crudo, el encuentro con Machado este jueves definirá el nuevo rumbo de la relación bilateral y el futuro de la gestión de los recursos naturales de Venezuela bajo la tutela o supervisión estadounidense.
