sábado, 25 de abril de 2026

Retiran de Minneapolis a 700 agentes de ICE tras fuertes protestas

El “zar de la frontera”, Tom Homan, cede ante la tensión social pero asegura una cooperación “sin precedentes” con las autoridades locales de Minnesota.

Por: Nosotros WebStaff , En: Estados Unidos Portada , Día Publicado: 4 febrero, 2026

Foto: RSS

En un movimiento estratégico para frenar la escalada de violencia y descontento social en el estado de Minnesota, el gobierno federal anunció este miércoles la retirada inmediata de 700 agentes migratorios de la ciudad de Minneapolis. La decisión, comunicada por el llamado “zar de la frontera”, Tom Homan, ocurre tras semanas de intensas protestas ciudadanas detonadas por el homicidio de dos civiles estadounidenses a manos de fuerzas federales.

La presencia del ICE (Servicio de Inmigración y Control de Aduanas) en las llamadas “Ciudades Gemelas” había alcanzado niveles críticos de fricción, resultando en incidentes fatales y denuncias de acoso contra residentes legales y menores de edad. Ante este panorama, el presidente Donald Trump delegó en Homan la misión de “desescalar un poco” la situación en un bastión tradicionalmente demócrata.

Cooperación local: la nueva estrategia de control

Homan justificó el repliegue de tropas no como un retroceso en la aplicación de la ley, sino como un cambio hacia un modelo de cooperación “sin precedentes”. Según el funcionario, el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, han acordado un esquema donde las autoridades locales remitirán directamente al gobierno federal a cualquier persona arrestada que carezca de estatus legal en Estados Unidos.

“Debido a este aumento sin precedentes de la colaboración… anuncio que de manera inmediata vamos a rebajar nuestra presencia en 700 agentes hoy mismo”, aseguró Homan.

El funcionario calificó esta transición como una forma de “hacer cumplir la ley de manera más inteligente”, argumentando que la entrega directa desde las cárceles locales reduce la necesidad de operativos tácticos en las calles, lo que resulta “más seguro para las comunidades, para los agentes y para los irregulares”.

Un saldo trágico: El caso Pretti y la detención de menores

A pesar de calificar la operación en Minneapolis como un “éxito” en términos de capturas, Homan admitió que la ejecución no fue impecable. La intervención federal quedó marcada por la muerte a tiros de los ciudadanos estadounidenses Renee Good y Alex Pretti, este último fallecido el pasado 24 de enero, evento que precipitó el cambio de mando en la operación.

Asimismo, el caso del niño ecuatoriano de cinco años, Liam Conejo Ramos, detenido junto a su padre, generó una ola de indignación internacional que puso en duda la ética de los procedimientos del ICE. Al respecto, Homan reconoció:

“¿Ha sido una operación perfecta? No”, aunque insistió en que el despliegue fue “muy efectivo en lo relativo a la seguridad” al retirar a presuntos criminales de las calles.

Desescalada en territorio demócrata

La retirada de los agentes representa una victoria política parcial para el alcalde Jacob Frey y el gobernador Tim Walz, quienes habían criticado duramente el despliegue federal por paralizar la vida cotidiana de los ciudadanos y elevar los niveles de inseguridad percibida.

Aunque la relación entre los líderes locales y el gobierno de Trump ha sido históricamente tensa, Homan aseguró haber mantenido reuniones productivas para reconducir la situación. La meta de la administración federal ahora es mantener la presión migratoria mediante canales institucionales, evitando el contacto directo de los agentes tácticos con la población civil en zonas urbanas densamente pobladas.