Delcy Rodríguez ordena cierre de siete entes creados por Maduro y Chávez
La mandataria encargada inició la liquidación de organismos estratégicos tras la captura de Nicolás Maduro; busca reorganizar la estructura del Estado.

En un movimiento que sacude los cimientos del aparato burocrático venezolano, la mandataria encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, decretó este domingo el cierre y liquidación de siete entes públicos estratégicos. La medida, difundida a través de medios locales, afecta directamente a cuatro organismos fundados bajo la gestión de Nicolás Maduro —actualmente detenido en Estados Unidos— y dos instituciones emblemáticas creadas por el fallecido Hugo Chávez.
La decisión se enmarca en una profunda reestructuración del Ministerio del Despacho de la Presidencia, ahora liderado por el capitán Juan Escalona, y representa uno de los cambios más drásticos desde que Rodríguez asumió el mando tras la captura de Maduro el mes pasado.
El fin de organismos de control y misiones sociales
Entre los organismos suprimidos destaca el Centro Estratégico de Seguridad y Protección de la Patria (CESPPA). Este ente, creado en 2013, tenía la controversial tarea de evaluar información sobre “la actividad enemiga interna y externa”. Su cierre marca el fin de una de las herramientas de inteligencia más cuestionadas del madurismo.
Asimismo, el decreto ordena la liquidación de tres fundaciones clave creadas entre 2015 y 2016:
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Fundación Misión Socialista Nueva Frontera de Paz.
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Fundación Movimiento Bolivariano Revolucionario de la Reserva Activa.
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Fundación Misión Jóvenes de la Patria Robert Serra.
Incluso el legado de Hugo Chávez se vio alcanzado por la tijera administrativa de Rodríguez, al eliminarse la Fundación Propatria 2000 y la Fundación Oficina Presidencial de Planes y Proyectos Especiales (OPPPE). También se incluyó a la Fundación José Félix Ribas (Fundaribas), vigente desde 1986.
Reorganización y “satisfacción de intereses colectivos”
El decreto firmado por Rodríguez justifica estas acciones bajo la premisa de que el Ejecutivo “debe adaptar su estructura organizativa a las nuevas directrices y políticas de orden social”. El documento oficial señala que “se impone la necesidad de realizar cambios pertinentes que procuren la satisfacción de los intereses colectivos”.
Como parte de esta transición, la Misión Nueva Frontera de Paz dejará de ser un ente autónomo y sus funciones de protección fronteriza contra el narcotráfico y el paramilitarismo serán transferidas al Ministerio de Relaciones Exteriores. El proceso de supresión y liquidación tendrá una duración de 90 días y estará supervisado por una junta liquidadora.
Reacciones: “¿Desmantelamiento del chavismo?”
La oposición no tardó en reaccionar ante lo que parece ser una purga institucional. El partido opositor Primero Justicia (PJ) calificó la medida como el “desmantelamiento del chavismo en manos del chavismo”. La organización advirtió que estos cambios no deben ser una fachada para simular una reconciliación nacional y exigió que “se dé a conocer cada paso del proceso de liquidación” para garantizar la transparencia sobre los activos del Estado.
