sábado, 25 de abril de 2026

Trump pospone cinco días los ataques a centrales eléctricas de Irán

El mandatario estadounidense detiene la ofensiva tras reportar diálogos “productivos” con Teherán, en un respiro para los mercados globales.

Por: Nosotros WebStaff , En: Estados Unidos Portada , Día Publicado: 23 marzo, 2026

Una tregua de 120 horas en la crisis energética

En un giro inesperado que ha dado un respiro momentáneo a la estabilidad global, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció este lunes la suspensión por cinco días de cualquier ataque militar contra la infraestructura eléctrica de Irán. La decisión se hizo pública apenas unas horas antes de que expirara el ultimátum de 48 horas que amenazaba con llevar el conflicto, que ya suma cuatro semanas, a un punto de no retorno.

A través de su plataforma Truth Social, el mandatario afirmó que la orden al Departamento de Defensa surge tras mantener conversaciones “muy buenas y productivas” durante el fin de semana. Según el mensaje presidencial, ambos países buscan una “resolución completa y total de las hostilidades en Medio Oriente”, una declaración que ha enfriado —al menos temporalmente— la retórica bélica de los últimos días.

El Estrecho de Ormuz y la amenaza de la Guardia Revolucionaria

El origen de esta escalada crítica fue la exigencia de Trump para que Teherán “abría completamente” el estrecho de Ormuz a todo el tráfico marítimo bajo la amenaza de destruir la red eléctrica iraní. El cierre de este paso estratégico ha disparado los costos del combustible y avivado los temores de una inflación mundial galopante.

Por su parte, la Guardia Revolucionaria iraní no tardó en responder. En un comunicado emitido este lunes, advirtieron que, de concretarse la amenaza de “destruir” sus plantas, ellos atacarían directamente las centrales eléctricas de Israel y aquellas que “abastecen a las bases estadounidenses” en la región del golfo Pérsico. Este escenario de “ojo por ojo” energético puso en alerta máxima a las plantas desalinizadoras de la región, cuya operatividad depende totalmente de la estabilidad eléctrica para suministrar agua potable.

Impacto humanitario y mercados en vilo

Desde el inicio de la ofensiva conjunta entre Estados Unidos e Israel el pasado 28 de febrero, las cifras son devastadoras: más de 2 mil personas han fallecido. El conflicto no solo ha trastornado la alianza occidental de la posguerra, sino que ha generado un nerviosismo sin precedentes en los mercados petroleros, donde el riesgo de una interrupción masiva de suministros sigue latente a pesar de la prórroga de cinco días.

La comunidad internacional observa con cautela este periodo de gracia. Aunque la pausa sugiere una apertura diplomática, la incertidumbre económica persiste mientras no se logre un acuerdo definitivo sobre el libre tránsito en Ormuz. El mundo aguarda el resultado de estas conversaciones en curso, consciente de que cualquier ruptura en el diálogo podría reactivar una maquinaria de guerra con consecuencias catastróficas para la economía y la seguridad energética global.