Irán desmiente a Trump: Niegan diálogo para un cese al fuego
El jefe del Parlamento, Mohammad Bagher Ghalibaf, califica de “noticias falsas” las versiones de negociación para frenar la ofensiva.
Divergencia en la narrativa diplomática
En un giro que añade incertidumbre a la crisis en Medio Oriente, el presidente del Parlamento iraní, Mohammad Bagher Ghalibaf, desmintió categóricamente la existencia de negociaciones directas con el gobierno de Estados Unidos. A través de un mensaje en la red social X, el excomandante de la Guardia Revolucionaria aseguró que “no se han llevado a cabo negociaciones con Estados Unidos”, contradiciendo las recientes afirmaciones de la Casa Blanca.

Según Ghalibaf, las versiones sobre un posible acercamiento son una estrategia de desinformación. El líder legislativo afirmó que estas “noticias falsas se utilizan para manipular los mercados financieros y petroleros”, buscando una ruta de escape para lo que describió como el “atolladero” en el que se encuentran las fuerzas estadounidenses e israelíes tras 24 días de hostilidades.
El factor Trump y el plazo de cinco días
La tensión aumentó luego de que el presidente Donald Trump anunciara haber iniciado pláticas con un político iraní “respetado”, cuya identidad se mantuvo bajo reserva. Bajo esta premisa, el mandatario estadounidense ordenó al Departamento de Defensa que se pospuesto durante cinco días los ataques contra la infraestructura energética iraní, otorgando un margen de maniobra a la diplomacia.
No obstante, la postura desde Teherán permanece inflexible. Ghalibaf subrayó que las autoridades se mantienen “firmes” y que “el pueblo iraní exige un castigo completo para los agresores”. Esta retórica de confrontación sugiere que el respiro de 120 horas otorgado por Washington podría no derivar en el acuerdo esperado por los mercados internacionales.
Intermediarios y el control del Estrecho de Ormuz
Por su parte, el portavoz del Ministerio de Exteriores iraní, Ismail Baghaei, ofreció un matiz a la situación. Si bien admitió que han recibido mensajes de Washington vía intermediarios, aclaró que en este momento no hay diálogo en curso. El diplomático fue enfático al señalar que durante los días de la “guerra impuesta”, la posición de la República Islámica de Irán no ha variado.
Esta firmeza incluye el control estratégico sobre el estrecho de Ormuz, el cual, según se infiere de las declaraciones oficiales, continuará cerrado. El rechazo a las negociaciones pone en jaque la estabilidad del precio del petróleo y aumenta el riesgo de que, una vez vencido el plazo de cinco días, la ofensiva contra la red eléctrica y petrolera de Irán se reanude con mayor intensidad, sumiendo a la región en una fase de conflicto aún más profunda.

