Yunes Márquez y Polevnsky piden licencia previo al “plan B”
El Senado aprueba los permisos de ambos legisladores a horas de la votación; Miguel Ángel Yunes Linares asume nuevamente el escaño.

En la antesala de la discusión del “plan B” de la presidenta Claudia Sheinbaum, el Senado de la República se convirtió en el escenario de relevos clave. Los legisladores Miguel Ángel Yunes Márquez, de Morena, y Yeidckol Polevnsky, del PT, solicitaron licencia a sus cargos, las cuales fueron aprobadas por el pleno este miércoles.
La celeridad de los cambios permitió que sus suplentes, Miguel Ángel Yunes Linares y Denisse Ortiz Pérez, se integraran de inmediato a la sesión donde se debate la reforma constitucional. Este movimiento genera particular eco en el caso de Yunes Márquez, pues representa la tercera ocasión que solicita licencia desde 2024, recordando su papel determinante en la aprobación de la reforma judicial en septiembre de ese mismo año.
Observaciones técnicas a la reforma electoral
Pese a su solicitud de licencia, Yeidckol Polevnsky dejó constancia de su postura respecto a la iniciativa presidencial, enfocándose en la necesidad de armonizar los recursos de los estados. En días previos, la senadora señaló la disparidad presupuestal entre entidades como Baja California y otros estados con menor asignación. “Hay una disparidad que no tiene lógica entonces sí tiene que ver un ordenador que establezca claramente, en leyes secundarias, qué porcentaje generan tener”, afirmó.
Asimismo, Polevnsky urgió a clarificar el número exacto de regidores y síndicos en la iniciativa, cuestionando la ambigüedad del rango propuesto de siete a quince integrantes. “Yo creo que no puede ser así porque entonces ¿cuál va a ser la decisión? ¿Siete, ocho, nueve, quince?”, sentenció, subrayando que estas definiciones deben basarse estrictamente en la densidad poblacional para evitar interpretaciones discrecionales.
La sombra del “plan B” y el cuórum senatorial
El relevo de Yunes Márquez por su padre, Miguel Ángel Yunes Linares, ocurre en un momento de máxima tensión política, donde cada voto es decisivo para alcanzar la mayoría calificada necesaria en una reforma constitucional. La sesión de este miércoles marcará el destino de la reestructura electoral propuesta por el Ejecutivo Federal, mientras la oposición y los bloques aliados ajustan sus piezas finales.
Con la toma de protesta de los suplentes, el bloque oficialista asegura la presencia total de sus escaños para enfrentar una de las votaciones más vigiladas del periodo legislativo actual, en la que se busca reducir la burocracia electoral y redefinir el federalismo en los ayuntamientos del país.
