Trump se burla de Sheinbaum y recrea llamada por Golfo de América
En una cumbre en Miami, el mandatario imitó la voz de la presidenta de México al relatar el cambio de nombre del cuerpo de agua.

El escenario político internacional se sacudió este viernes tras las declaraciones del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, durante una cumbre en Miami, Florida. En un discurso cargado de ironía, el mandatario reveló supuestos detalles de una conversación con su homóloga mexicana, Claudia Sheinbaum, centrada en su decisión unilateral de renombrar el cuerpo de agua compartido como Golfo de América.
Según el relato del republicano, la jefa del Ejecutivo mexicano lo contactó alarmada por la noticia. “Me llama y dice: ‘Presidente, dígame que no es cierto’”, contó Trump, recurriendo a una imitación del tono de voz de la mandataria para mofarse de su reacción. Ante la supuesta súplica, el estadounidense respondió con un tajante: “Es cierto”, argumentando que Estados Unidos posee, bajo su criterio, “el 92% de la zona”.
Google Maps y la celeridad del “caso judicial”
Uno de los puntos más polémicos del discurso fue la supuesta inmediatez con la que se oficializó el cambio de nomenclatura en las plataformas digitales. Trump aseguró que, tras anunciar la nueva denominación de Golfo de América, el proceso legal y técnico fue cuestión de minutos. “Entonces Google Maps lo cambió. Ganamos el caso judicial en cerca de una hora”, afirmó ante una audiencia que celebraba sus ocurrencias.
A pesar de la gravedad que implica una modificación cartográfica de esta magnitud para la soberanía de México, el mandatario estadounidense señaló con sarcasmo que “México estaría encantado” con la decisión. Esta narrativa se suma a una serie de fricciones previas, como las ocurridas en la cumbre “Escudo de las Américas”, donde Trump ya había imitado a Sheinbaum para criticar su negativa a una intervención militar contra los cárteles de la droga.
Del Golfo al “Estrecho de Trump”: Geopolítica de fuerza
La mención del conflicto con México no fue aislada. El presidente vinculó esta “victoria” nominal con las actuales tensiones en Medio Oriente. Al referirse a las negociaciones con Irán, Trump utilizó el mismo enfoque de apropiación simbólica al proponer renombrar el estratégico estrecho de Ormuz. “Tienen que abrir el ‘Estrecho de Trump’”, sentenció, condicionando cualquier acuerdo de paz a una apertura total de la vía marítima bajo sus términos.
Estas declaraciones subrayan una estrategia de comunicación basada en la presión diplomática y la ridiculización de sus contrapartes, una táctica que pone a prueba la resistencia de la relación bilateral y la postura de no confrontación que ha intentado mantener el gobierno de la Cuarta Transformación frente a las provocaciones de la Casa Blanca.
