sábado, 25 de abril de 2026

Maduro y Cilia Flores piden unidad en Venezuela desde la prisión

A tres meses de su captura, el expresidente derrocado emite un mensaje con tintes bíblicos mientras su juicio por narcotráfico avanza en Nueva York.

Por: Nosotros WebStaff , En: Internacional Portada , Día Publicado: 5 abril, 2026

En un giro inesperado durante este Domingo de Resurrección, el expresidente depuesto Nicolás Maduro y su esposa, la diputada Cilia Flores, utilizaron sus plataformas digitales para emitir un llamado a la reconciliación en Venezuela. El mensaje, cargado de simbolismo religioso y referencias a la victoria de la vida sobre la muerte, llega precisamente tres meses después de que tropas estadounidenses ejecutaran su captura en Caracas.

“No gana la muerte: gana Cristo. No gana la mentira, gana la verdad”, señalaron a través de sus canales oficiales de X y Telegram. Este pronunciamiento busca proyectar una imagen de serenidad y fe, a pesar de que ambos se encuentran bajo custodia de la justicia norteamericana enfrentando cargos de alta gravedad.

El proceso judicial en Nueva York y los cargos de terrorismo

Mientras Maduro pide bendiciones para los pueblos del mundo, la realidad jurídica en el Centro de Detención de Nueva York es crítica. En marzo pasado, un juez federal rechazó la solicitud de desestimar el caso de narcotráfico contra el exlíder venezolano. Actualmente, Nicolás Maduro enfrenta cuatro cargos federales, entre los que destacan la conspiración para cometer terrorismo y la importación de cocaína hacia los Estados Unidos.

Por su parte, Cilia Flores permanece procesada por delitos relacionados con la conspiración de tráfico de drogas y posesión de armas de fuego. Las autoridades estadounidenses sostienen que la investigación, que ha durado meses, es sólida, lo que mantiene a la pareja en una posición legal sumamente vulnerable mientras esperan las siguientes etapas del juicio.

Giro diplomático: La era de Delcy Rodríguez y Donald Trump

El contexto político de este mensaje coincide con un cambio radical en la diplomacia venezolana. Una delegación enviada por la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, se encuentra en Washington para fortalecer lazos con la administración de Donald Trump. El objetivo de esta misión, encabezada por Félix Plasencia, es retomar la presencia diplomática formal y estabilizar la relación bilateral tras la intervención de enero.

Este acercamiento entre el gobierno encargado de Venezuela y el Departamento de Estado subraya el aislamiento político de Maduro. Mientras el exmandatario apela a la “unión nacional” desde su celda, el nuevo eje Caracas-Washington avanza en una agenda de reconocimiento mutuo y reconstrucción institucional, dejando el destino de la pareja Maduro-Flores exclusivamente en manos del sistema judicial estadounidense.