Procesan a Hernán Bermúdez por peculado: golpe al círculo de Adán
El exsecretario de Seguridad de Tabasco suma una nueva vinculación a proceso mientras permanece recluido en el penal del Altiplano.

La situación jurídica de Hernán Bermúdez Requena, exsecretario de Seguridad Pública en la administración de Adán Augusto López, se complica tras recibir una segunda vinculación a proceso en menos de un mes. Este lunes, un juez de control determinó que existen elementos suficientes para procesar al exfuncionario por el delito de peculado, tras la cumplimentación de una orden de aprehensión ejecutada el pasado 7 de abril por la Fiscalía General de Tabasco.

Durante la audiencia inicial, el Ministerio Público presentó las pruebas necesarias para acreditar la presunta participación de Bermúdez en el desvío de recursos destinados al patrimonio público. Por estos hechos, el imputado podría enfrentar una condena de entre dos y 14 años de prisión, además de una inhabilitación definitiva para ejercer cualquier cargo en la administración pública.
El historial delictivo de “El Abuelo”
Bermúdez Requena, conocido bajo el alias de “El Abuelo”, no es un perfil ajeno a las investigaciones de alto nivel. Apenas el pasado 4 de abril, el exjefe policial fue vinculado a proceso por el delito de desaparición forzada de personas, un cargo que subraya la gravedad de su gestión al frente de la seguridad en el sureste mexicano.
Su captura se remonta a septiembre de 2025, cuando fue localizado y detenido en Paraguay, país desde donde fue extraditado para enfrentar a la justicia mexicana. Actualmente, se encuentra bajo la medida de prisión preventiva en el Centro de Readaptación Social del “Altiplano”, la prisión de máxima seguridad del país, debido a su peligrosidad y al riesgo de fuga.
Plazos y ruta judicial en Tabasco
El juez de la causa ha determinado que el exsecretario deberá permanecer en reclusión mientras se agota la etapa de investigación complementaria. Se ha fijado un plazo de cuatro meses para este proceso, el cual culminará el 12 de agosto de 2026.
Este caso representa un punto de inflexión en la fiscalización de los cuadros operativos vinculados a figuras políticas de peso nacional. La vinculación por peculado refuerza la narrativa de combate a la corrupción interna en las corporaciones de seguridad, en un momento donde la transparencia en el uso de recursos públicos es una demanda central de la ciudadanía tabasqueña y nacional.
