Irán niega preacuerdo con EE. UU. para frenar el conflicto
Teherán contradice las versiones de la Casa Blanca y Axios sobre un pacto nuclear y el desbloqueo sin restricciones del estrecho de Ormuz.

En un drástico giro que evidencia la profunda desconfianza que impera en la diplomacia internacional, Irán desmintió categóricamente este jueves haber alcanzado un preacuerdo cerrado con Estados Unidos para poner fin a las hostilidades. El posicionamiento de la República Islámica contradice abiertamente las versiones previas difundidas por diversos medios occidentales y las confirmaciones hechas por altos funcionarios de la administración de Donald Trump.
De acuerdo con un reporte de la agencia de noticias Tasnim, un medio de comunicación de alta proximidad con la Guardia Revolucionaria iraní, fuentes internas del equipo negociador persa aseguraron de forma contundente que “no es verdad” que se haya llegado a un entendimiento definitivo, aclarando que el texto técnico que regularía la tregua no está finalizado aún.
El rol de Pakistán y el rechazo a las filtraciones de Occidente
La diplomacia persa precisó que, contrario a las filtraciones de la Casa Blanca, Irán no ha comunicado al mediador pakistaní que las cláusulas del texto estén completamente cerradas. La fuente consultada por Tasnim fue enfática al señalar que, una vez que el acuerdo real esté finalizado, serán los propios negociadores de la República Islámica quienes lo comunicarán formalmente tanto al mediador internacional como a su pueblo:
“Hasta entonces, cualquier afirmación desde fuentes occidentales sobre la finalización del acuerdo, no es válida”, subrayó la fuente militar y diplomática citada en el reporte.
Este freno informativo se contrapone al optimismo expresado previamente por Washington, donde se daba por hecho un principio de entendimiento estratégico diseñado para desbloquear el estrecho de Ormuz y extender la vigencia del alto al fuego que inició en el mes de abril.
Las cláusulas en disputa: Libre tránsito y el programa nuclear
Horas antes del desmentido de Teherán, el gobierno de los Estados Unidos había validado una filtración exclusiva del diario digital estadounidense Axios. Según dos altos cargos norteamericanos citados por dicho medio, el borrador del pacto estipulaba que la navegación a través de Ormuz —bloqueado por Irán en represalia por la ofensiva conjunta de Estados Unidos e Israel desde febrero— operaría de forma “sin restricciones”.
El desglose técnico del polémico borrador de Axios contemplaba los siguientes ejes:
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Tránsito comercial: Irán renunciaría a imponer peajes en el estrecho de Ormuz, una vía por donde transita la quinta parte del petróleo mundial.
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Contramedidas navales: Estados Unidos se comprometía a levantar de manera inmediata el bloqueo marítimo aplicado a los buques que arriban o zarpan de puertos iraníes.
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Línea roja de Trump: El memorando provisional incluía el compromiso explícito de Irán de no desarrollar armas nucleares.
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Uranio en pausa: Las discusiones de fondo para limitar el enriquecimiento de uranio por parte de Teherán se postergarían para ser abordadas durante la extensión de 60 días del alto al fuego.
Pese al detallado andamiaje logístico reportado en Washington, la negativa de la República Islámica devuelve las negociaciones a una zona de alta incertidumbre, dejando en el aire el visto bueno definitivo del presidente estadounidense Donald Trump.
