viernes, 26 de junio de 2026

Abelardo de la Espriella recibe credencial de presidente electo

El nuevo mandatario conservador advirtió que recibe un país quebrantado por la gestión de Gustavo Petro. Anunció una estrategia de mano dura, el fin de los diálogos de paz y el restablecimiento de nexos con Israel.

Por: Nosotros WebStaff , En: Internacional Portada , Día Publicado: 26 junio, 2026

Foto: Abelardo De La Espriella /X

El panorama político en América Latina registra un viraje profundo tras la entrega oficial de credenciales que certifican al conservador Abelardo de la Espriella como el presidente electo de Colombia para un mandato de cuatro años. El acto protocolario, celebrado por el Consejo Nacional Electoral (CNE) en un centro de eventos en Bogotá, se dio un día después de que el organismo declarara oficialmente la elección tras concluir un minucioso escrutinio.

De la Espriella consolidó su victoria electoral con un total de 12 millones 960 mil 166 votos, superando a su contrincante progresista Iván Cepeda, aliado del actual mandatario Gustavo Petro, quien obtuvo 12 millones 708 mi 312 votos. Este resultado representa la diferencia más estrecha en una segunda vuelta electoral de las últimas tres décadas en la historia colombiana. Al respecto, Cristian Quiroz, presidente del CNE, defendió la legitimidad del proceso señalando que “se verificó con el máximo rigor cada acta, reclamación por reclamación, y todos podemos afirmar con plena tranquilidad que la decisión que hoy se formaliza es la que los colombianos tomaron en libertad”.

Críticas a la gestión saliente y nueva agenda de seguridad nacional

Al recibir el documento oficial, el próximo mandatario un abogado y empresario sin experiencia previa en cargos públicos lanzó un duro diagnóstico sobre el estado actual de la nación andina.

“Asumiré el gobierno de un país profundamente quebrantado. La persona a la que he de suceder se encargó de degradar la majestad de la presidencia de la República, debilitar las instituciones y dividir a los colombianos sembrando en el alma de muchos el odio de clases”.

De la Espirella sumirá formalmente el cargo el próximo 7 de agosto junto a su vicepresidente electo, el economista y exministro de Hacienda José Manuel Restrepo.

El discurso del nuevo Ejecutivo promete un quiebre radical con la administración de Petro, el primer presidente de izquierda en Colombia. Con un enfoque centrado en la seguridad nacional, De la Espriella adelantó que suspenderá de forma definitiva los diálogos de paz vigentes con grupos armados ilegales que se disputan las rentas del narcotráfico y la minería ilegal. En su lugar, prometió edificar megacárceles inspiradas en el modelo de El Salvador y lanzó una advertencia directa a las organizaciones criminales: disponen de un mes para “organizar su sometimiento al Estado de derecho”, aclarando que “no habrá ofertas generosas ni concesiones inaceptables como las que recibieron del régimen que está llegando a su fin”.

Reconfiguración de la política exterior y el papel de la oposición

La victoria de De la Espriella, apodado “El Tigre”, también plantea una reconfiguración en la política exterior colombiana. Apoyado desde su campaña por el presidente estadounidense Donald Trump, el mandatario electo anunció que revitalizará las relaciones bilaterales con Estados Unidos, principal socio comercial de la nación, que se encontraban maltrechas por tensiones en materia migratoria, de lucha antinarcóticos y posturas divergentes sobre el conflicto en la Franja de Gaza. Asimismo, informó que trabaja en una agenda con el canciller de Israel para retomar los lazos diplomáticos rotos por Petro en 2024, enfocándose en el intercambio de capacidades de seguridad. Ante esto, Petro rechazó la iniciativa en la red social X afirmando que “abrir relaciones con Israel y olvidar el genocidio palestino como se olvida el genocidio colombiano es una invitación a repetirlo”.

Por su parte, la izquierda colombiana se prepara para articular una oposición democrática. Iván Cepeda, quien solo admitió la derrota al concluir el escrutinio tras impugnar miles de mesas, ocupará un asiento en el Senado, mientras que su fórmula vicepresidencial, Aida Quilcué, lo hará en la Cámara de Representantes. Cepeda aseguró que realizarán una vigilancia constructiva para defender los avances del gobierno saliente, haciendo especial énfasis en el histórico ajuste al salario mínimo y las reformas a los sistemas laboral y de pensiones aprobadas en favor del pueblo.