jueves, 16 de julio de 2026

La máscara más insolente de México.

Hasta ahí todo bien; sin embargo, ¿qué sucede cuando la autoridad no cumple la función de justicia? Y se preguntarán, en este segundo tiempo, qué rayos es la justicia.

Por: Nosotros WebStaff , En: Jamlet Política Opinión , Día Publicado: 16 julio, 2026

J. Eleazar Ávila
Opinión
Jamlet Política
por J. Eleazar Ávila

Por qué todos hablan mal de la autoridad electoral? Comencemos por definir qué rayos es autoridad bajo el principio del deber ser. Dice el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española lo siguiente:

La autoridad es el “poder que gobierna o ejerce el mando, de hecho o de derecho. f. Potestad, facultad, legitimidad y que en sus sinónimos se refieren a potestad, mando, dominio, imperio, jurisdicción, arbitrio, facultad, prerrogativa, poderío, atribución”.

Hasta ahí todo bien; sin embargo, ¿qué sucede cuando la autoridad no cumple la función de justicia? Y se preguntarán, en este segundo tiempo, qué rayos es la justicia.

Acudamos nuevamente a la RAE para quedarnos en un sitio parcial. La justicia, se especifica, es el principio moral que lleva a determinar que todos deben vivir honestamente, es decir, como paquete de sinónimos es mantener para todos rectitud, imparcialidad, equidad, neutralidad, ecuanimidad, objetividad, honradez, honestidad, probidad, razón.

Tercera pregunta: ¿En México existen autoridades garantes de la justicia? No antes, dirán, pero aun con lasinstituciones del pasado, los equilibrios mantenían un desequilibrio entre las partes en litigio y, sin embargo, nunca al grado de tener los poderes de la nación convertidos en un circo de tres pistas.

Total, no nos compliquemos la narrativa, sencillamente nos quedaremos en el plano de la justicia que correspondeal llamado Poder Judicial de la Federación -incluido lo electoral-, es decir, el territorio de la Suprema Corte de Justicia, donde ni cómo esconder, con perdón de mis amados payasos de circo, la llamada “la máscara más pequeña del mundo”, es decir la nariz roja.

En este caso, la máscara más cínica de México. Y es que, por favor, que alguien les regrese a la universidad, que alguien les diga que las redes sociales llegaron en los noventa y, aun con toda su basura, el nivel de exhibición de las miserias no se va, no se va a ir; por el contrario, cada día que pase serán más crueles al mostrar la ineptitud, incompetencia, incapacidad, ineficacia, ineficiencia, inutilidad, torpeza, nulidad y, la nación de nuestros días, la declarada parcialidad.

Y así, pues México no puede. Y bueno, jugando al abogado del diablo, si usted conoce a los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación -los llamados ministros del acordeón-, ¿a quién salva?

A Hugo Aguilar Ortiz -el gerente-, a Lenia Batres Guadarrama, Yasmín Esquivel Mossa, Loretta Ortiz Ahlf, María Estela Ríos González, Giovanni Azael Figueroa Mejía, Irving Espinosa Betanzo, Arístides Rodrigo Guerrero García, Sara Irene Herrerías Guerra.

Todos son prácticamente confesos de ser de un solo partido y me dirán: ¿No es lo mismo que teníamos en tiempos del supremo PRI de los ochentas para atrás?. Y aquí les respondo:

Al menos eran menos pendejos… es decir, no confundían paridas con preñadas. Eran leales, eso sí, al grado de que la SCJN era conocida como la Corte-Sana, pero nunca fue autoexhibida como la Tremenda Corte, en alusión al maravilloso programa de comedia La Tremenda Corte, protagonizada por el cómico Leopoldo Fernández como el pícaro “José Candelario Tres Patines”.

Pero, como siempre les comento, no me crean; si algún día por casualidad amanecen con tiempo y voluntad de autotortura, “chútense” toda una sesión completa y entreténganse con Lenia, que sin lugar a dudas es quien es.

Y aquí una de sus frases vomitables: “Estos que he denominado excesos indican que no tenemos una Suprema Corte subordinada a la Constitución, sino una Constitución subordinada a la Suprema Corte”.

“Todos los fines del Estado son motivo de protección constitucional y cualquier afectación a esos fines debe ser punible”. ¿Sabencomo se llama eso?

Y no hablemos más de los escándalos, de las camionetas, de las dietas, del tener en vivo, del maldecir, de confundir procedimientos. ¡Vaya pobreza histórica que, como les digo, así no se puede mostrar una cara de seriedad en el planeta Tierra!

Decía Aristóteles… “La justicia es la virtud de la proporción, porque lo justo es lo proporcional.” “La única virtud que parece ser un bien ajeno es la justicia, porque se refiere a los otros; hace lo que conviene a otro, sea gobernante o compañero.”

“En la justicia se resumen todas las virtudes.”

En resumen: de la SCJN como el antiejemplo del deber ser, de ahí para abajo no busquemos algo sano, cuando todo parte de una cloaca en José María Pino Suárez 2, Centro Histórico de la Ciudad de México, Centro, Cuauhtémoc, 06065, Ciudad de México, CDMX.

Nuestra Política: “Cuatro características corresponden al juez: escuchar cortésmente, responder sabiamente, ponderar prudentemente y decidir imparcialmente”. Sócrates.

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