Cofepris descarta parásito en lechugas que provocaron diarrea “explósiva” en EEUU
Tras inspecciones en Guanajuato y pruebas de PCR en tiempo real, la Secretaría de Salud y Cofepris confirmaron que las lechugas de Taylor Farms de México están libres del parásito Cyclospora cayetanensis, aclarando un falso positivo detectado en Estados Unidos.

El Gobierno de México, a través de la Secretaría de Salud y la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), emitió un dictamen técnico definitivo: las muestras de vegetales y agua tomadas en la planta de Taylor Farms de México resultaron completamente negativas a la presencia del parásito Cyclospora cayetanensis, así como a contaminantes por coliformes fecales.
Los análisis microbiológicos y fisicoquímicos, ejecutados por el Laboratorio Nacional de Referencia de la Comisión de Control Analítico y Ampliación de Cobertura (CCAyAC) y el Laboratorio Estatal de Salud Pública de Guanajuato, confirmaron que el producto cumple estrictamente con las normas de inocuidad alimentaria nacionales e internacionales.
Durante una visita de inspección de tres días realizada del 18 al 20 de julio, un equipo multidisciplinario compuesto por epidemiólogos de la Dirección General de Epidemiología y especialistas del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (Senasica) intervino las instalaciones de la empresa procesadora.

En el operativo se levantaron diez muestras representativas de lechuga iceberg (cinco de materia prima completa y cinco de producto terminado, picado, lavado y desinfectado), además de cuatro tomas de agua. La evaluación biológica se procesó mediante métodos moleculares avanzados de PCR en tiempo real, siguiendo los protocolos estandarizados del Bacteriological Analytical Manual (BAM).
El informe oficial detalló el origen de las alertas previas en el comercio exterior. Gracias al sistema de trazabilidad de productos implementado por la empresa, las autoridades fronterizas de Estados Unidos rastrearon un lote de exportación retenido en la aduana de Laredo, Texas.
El cargamento, que nunca ingresó a territorio estadounidense, dio pie a una muestra que arrojó un falso positivo, punto que fue precisado por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (FDA) en sus actualizaciones públicas.
“El lote retenido en la aduana de Laredo, Texas, nunca ingresó a territorio estadounidense. De ese lote se obtuvo la muestra que posteriormente arrojó un resultado falso positivo”, confirmó el informe oficial de la Secretaría de Salud.
La verificación constató que la planta opera bajo esquemas rigurosos de gestión de calidad alimentaria como el sistema HACCP, regulaciones del Codex Alimentarius, normas ISO y certificaciones de auditoría privada como Primus GFS y SQF. Asimismo, el riego agrícola de los cultivos se realiza por goteo y el suministro hídrico proviene de pozos propios debidamente certificados.
Por su parte, el personal médico epidemiólogo evaluó las condiciones sanitarias de la plantilla laboral sin detectar brotes de enfermedad diarreica ni afectaciones a la salud que requirieran alerta epidemiológica, ratificando la solidez de los controles sanitarios mexicanos para el mercado nacional y de exportación.
