¡Promesa millonaria! Trump ofrece 5 mil dólares a votantes en EE. UU.
El mandatario condiciona un “dividendo” masivo a la victoria republicana en el Congreso. Asegura que los ingresos por aranceles financiarán el pago, aunque las encuestas proyectan un escenario ajustado.

En un movimiento que sacudió el panorama político rumbo a las elecciones de término medio del próximo 3 de noviembre, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó una contundente promesa económica ante sus seguidores durante la convención nacional del Partido Republicano en Dallas, Texas.
El mandatario aseguró que entregará un pago directo o “dividendo” de 5 mil dólares a cada ciudadano adulto si su partido logra mantener el control absoluto del Congreso.
¿De dónde saldrá el dinero del “Dividendo Trump”?
Durante su discurso de más de una hora, el líder republicano afirmó que Estados Unidos está “haciendo una fortuna” a través de la recaudación de impuestos a las importaciones. Bajo esta premisa, condicionó el estímulo económico al respaldo en las urnas:
“Si los republicanos ganan, ustedes ganan con nosotros y van a tener cinco mil dólares”, sostuvo el mandatario ante la multitud.
A pesar del entusiasmo de sus simpatizantes, Trump no detalló los mecanismos operativos ni la viabilidad presupuestaria para ejecutar esta transferencia masiva. No es la primera vez que plantea ideas similares; en el pasado, propuestas como el dividendo del Departamento de Eficiencia Gubernamental (DOGE) o los cheques por aranceles de 2 mil dólares no llegaron a concretarse.
Un escenario electoral bajo alta presión
La propuesta llega en un momento crítico para el Partido Republicano. En las elecciones legislativas se renovarán los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 de los 100 lugares del Senado. Históricamente, el partido en el poder suele perder escaños en este tipo de jornadas intermedias.
De acuerdo con proyecciones del agregador de encuestas Decision Desk HQ, la oposición demócrata mantiene ventaja para recuperar la Cámara Baja, mientras que el control del Senado se perfila como un volado con probabilidades divididas de 50/50.
