sábado, 07 de marzo de 2026

Aviones de combate de EE.UU. operan frente a costas de Venezuela

Cinco aeronaves militares estadounidenses, entre ellas EA-18G Growler y F/A-18E Super Hornet, fueron detectadas frente a la costa venezolana en medio de la escalada de tensión entre Estados Unidos y Venezuela.

Por: Nosotros WebStaff , En: Internacional Portada , Día Publicado: 18 diciembre, 2025

Al menos cinco aviones de combate de Estados Unidos realizaron operaciones durante varias horas frente a las costas de Venezuela, a pocos kilómetros de Caracas, según registros del sistema de seguimiento aéreo Flight Radar. El movimiento ocurre en un contexto de creciente confrontación política, económica y militar entre Washington y el gobierno de Nicolás Maduro.

De acuerdo con la información disponible, el despliegue incluyó dos Boeing EA-18G Growler y tres Boeing F/A-18E Super Hornet, aeronaves especializadas en misiones de combate, guerra electrónica y supresión de defensas aéreas.

Capacidades de las aeronaves desplegadas

El Boeing F/A-18E Super Hornet es un avión de combate multifunción diseñado para operar desde portaaviones. Cuenta con capacidades de superioridad aérea, ataque a objetivos terrestres, reconocimiento y misiones de apoyo táctico.

Por su parte, el Boeing EA-18G Growler es una plataforma clave de guerra electrónica, equipada para interceptar, bloquear y neutralizar radares y sistemas de comunicación enemigos, lo que lo convierte en una pieza estratégica en operaciones previas a eventuales ataques.

Operativos antidrogas y uso de la fuerza militar

El despliegue aéreo coincidió con el anuncio del ejército estadounidense sobre un ataque a una embarcación acusada de contrabando de drogas en el Pacífico oriental, acción que dejó cuatro personas muertas. Con este episodio, la cifra total de ataques a embarcaciones vinculadas al narcotráfico asciende a 26, con al menos 99 fallecidos, según datos de la administración Trump.

El presidente Donald Trump ha defendido estas acciones al afirmar que Estados Unidos mantiene un “conflicto armado” con los cárteles de la droga, y reiteró que no requiere autorización del Congreso para ordenar bombardeos contra intereses del narcotráfico, incluso si se encuentran en territorio venezolano.

“No me importaría contárselo (al Congreso), pero no es para tanto. No tengo por qué decírselo, ya está comprobado”, declaró Trump desde la Casa Blanca.

Bloqueo petrolero y disputa por activos energéticos

En paralelo al despliegue militar, Trump volvió a exigir que Venezuela devuelva los activos que, según él, fueron incautados a empresas petroleras estadounidenses. Justificó el “bloqueo” a los buques petroleros que entran o salen del país sudamericano, al considerar que el crudo venezolano fue tomado “ilegalmente”.

“Recuerden que se llevaron todos nuestros derechos energéticos. Se llevaron todo nuestro petróleo no hace mucho tiempo. Y lo queremos de vuelta. Lo tomaron, lo tomaron ilegalmente”, afirmó el mandatario.

Trump responsabilizó a gobiernos anteriores por no actuar con mayor firmeza tras las nacionalizaciones petroleras iniciadas en la década de 1970 y ampliadas durante los mandatos de Hugo Chávez y Nicolás Maduro.

Posturas encontradas dentro de Washington

El asesor presidencial Stephen Miller calificó la nacionalización de la industria petrolera venezolana como “el mayor robo registrado de riqueza y propiedad estadounidense”, y vinculó esos recursos con el financiamiento de actividades criminales y terroristas.

Sin embargo, la Casa Blanca aclaró que no existen cambios oficiales en la lista de organizaciones terroristas extranjeras, y que algunas declaraciones del presidente deben considerarse retóricas.

Expertos como Robert Murrett, exvicealmirante de la Marina estadounidense, señalaron que la incautación de buques sancionados y el bloqueo petrolero representan medidas de menor riesgo frente a una confrontación militar directa, subrayando que Washington insiste públicamente en una transición pacífica y democrática en Venezuela.

Chevron y el petróleo venezolano

Pese al endurecimiento de la postura estadounidense, compañías como Chevron mantienen exenciones que les permiten seguir operando en Venezuela. El especialista en energía Francisco Monaldi, de la Universidad Rice, indicó que la deuda venezolana con la empresa ha disminuido, aunque el monto exacto no ha sido revelado.

Crédito