Cae en Canadá Diana Toro, operadora clave del Cártel de Sinaloa
La administradora financiera fue detenida en Montreal tras intentar ingresar con documentos falsos; coordinaba la red aérea de Alejandro Flores Cacho.

Diana Toro Díaz, figura central en la arquitectura financiera del Cártel de Sinaloa, fue arrestada en el aeropuerto Montreal-Trudeau tras intentar burlar los controles migratorios con un pasaporte falso. La detención, ocurrida hace más de una semana, fue revelada por el medio canadiense TVA Nouvelles, el cual señala que la implicada permanece bajo custodia en el Centro de Detención de Migración.
A sus 44 años, Toro Díaz —quien posee doble ciudadanía colombiana y mexicana— enfrenta un proceso ante la Junta de Migración y Refugiados que podría derivar en su extradición a Estados Unidos. Según las investigaciones, la operadora habría logrado ingresar a Canadá en diversas ocasiones durante los últimos años utilizando identidades apócrifas.
El vínculo con la red aérea de “El Chapo” y “El Mayo”
La relevancia de Toro Díaz en el mundo del narcotráfico no es reciente. En 2010, fue sancionada por el Departamento del Tesoro de Estados Unidos bajo la Ley Kingpin por su participación estratégica en la red de su esposo, Alejandro Flores Cacho. Flores Cacho es identificado como el piloto responsable de coordinar una red multinacional de transporte de drogas que sirvió directamente a las facciones de Joaquín “El Chapo” Guzmán e Ismael “El Mayo” Zambada.

Esta estructura logística no solo movilizaba sustancias ilícitas, sino que utilizaba fachadas legales para el entrenamiento de personal. Entre las empresas sancionadas destacan:
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Capacitación Aeronáutica Profesional SC: Una escuela de vuelo en Cuernavaca utilizada para instruir a pilotos del crimen organizado.
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Mantenimiento, Aeronáutica, Transporte, y Servicios Aéreos SA de CV.
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Aero Express Intercontinental SA de CV: Compañía de carga con sede en la Ciudad de México.
Empresas fachada: El complejo entramado financiero
De acuerdo con registros de la OFAC, la red operada por Toro Díaz y su cuñado, Javier Flores Cacho, se extendía por Baja California, Ciudad de México, Morelos, el Estado de México y Colombia. Para lavar los activos provenientes del tráfico de drogas, la organización administraba un diversificado portafolio de empresas fachadas que incluía desde un restaurante y un rancho ganadero hasta una tienda de artículos de oficina y un club de gestión deportiva.
La captura de Diana Toro representa un golpe significativo a la memoria operativa de la organización, dado que su red ha sobrevivido a las sucesivas caídas de los máximos líderes del cártel en 2016 y 2024.
