jueves, 03 de septiembre de 2026

“No tenemos fronteras abiertas”: Landau justifica revocación masiva de visas

El subsecretario de Estado de EE. UU. advirtió que no hay fronteras abiertas. Aseguró que Washington decide de forma estricta quién es bienvenido en su política migratoria.

Por: Nosotros WebStaff , En: Estados Unidos , Día Publicado: 1 septiembre, 2026

El debate en torno a las recientes decisiones de la administración estadounidense sobre el visado a ciudadanos extranjeros sumó un capitulo decisivo. El exembajador de Estados Unidos en México y actual subsecretario de Estado, Christopher Landau, fijó la postura oficial de Washington tras la revocación de visas a diplomáticos, políticos y figuras públicas de la región.

Durante una entrevista difundida por el propio Departamento de Estado, el funcionario adoptó una postura firme al abordar el malestar generado por estas medidas en América Latina, confirmando que la seguridad nacional y la revisión de perfiles son la prioridad absoluta.

Sin fronteras abiertas y con sello propio

Con el estilo directo que lo caracterizó durante su gestión diplomática en México, Landau reconoció que sus recientes acciones en el cargo le han valido un peculiar sobrenombre en el hemisferio occidental: “El quitavisas”. Sin embargo, lejos de matizar la etiqueta, el diplomático respaldó las facultades de su gobierno para determinar el acceso a su territorio.

“Nos aseguramos de controlar quién entra a nuestro país; no tenemos fronteras abiertas y somos nosotros quienes decidimos quién es bienvenido”, aseguró en la entrevista oficial.

El subsecretario admitió que para muchas personas en la región viajar a Estados Unidos representa un factor clave en su vida pública o profesional, por lo que reconoció el fuerte estigma social y político que representa la cancelación del documento migratorio.

Libertad de expresión y el caso Charlie Kirk

Al argumentar los criterios detrás de las sanciones y retiros de permisos, Landau vinculó la postura del Departamento de Estado con comentarios emitidos desde el extranjero tras el homicidio del activista conservador Charlie Kirk.

El funcionario señaló que identificaron a extranjeros haciendo declaraciones “atroces” sobre el atentado, pretendiendo ampararse en las leyes de expresión norteamericanas sin ser ciudadanos de ese país:

“Decían que se lo merecía y cosas verdaderamente atroces. Si bien las personas de nuestro país tienen derechos amparados por la Primera Enmienda, los extranjeros que se encuentran fuera y desean entrar a Estados Unidos no tienen ese derecho de acceso”, sentenció.

Añadió que, si bien cualquier persona en el mundo tiene libertad para expresar su opinión en sus respectivos países, eso no le otorga de manera automática el privilegio de ingresar a territorio estadounidense: “Y está bien: que digan lo que quieran, pero eso no significa que puedan venir a Estados Unidos a decirlo”, concluyó.