Cierre del gobierno de EE.UU. se prolongará hasta el lunes
El Senado volvió a rechazar las propuestas presupuestarias de republicanos y demócratas, extendiendo el cierre de actividades federales iniciado el miércoles.

El Senado de Estados Unidos rechazó nuevamente este viernes dos propuestas presupuestarias —una presentada por los republicanos y otra por los demócratas— para poner fin al cierre del gobierno federal, que comenzó el pasado miércoles ante la falta de consenso político.
Como ocurrió en las jornadas previas, ninguna iniciativa alcanzó los 60 votos necesarios para avanzar en el Congreso.
La propuesta republicana obtuvo 44 votos a favor y 54 en contra, mientras que la de los demócratas fue rechazada por 52 votos contra 46.
Tres días de parálisis gubernamental
Este viernes se cumplen tres días desde que las actividades federales quedaron reducidas de forma provisional, afectando a centenares de empleados públicos que no pueden trabajar ni recibir pago durante el cierre.
Legisladores informaron que no se prevén nuevas votaciones durante el fin de semana, por lo que la parálisis federal podría extenderse al menos hasta el lunes, salvo un cambio de último momento.
Cruce de acusaciones y bloqueos políticos
La falta de acuerdo ha derivado en un nuevo enfrentamiento entre ambos partidos. Los demócratas condicionaron su apoyo al proyecto republicano a que se renueven los subsidios del programa Obamacare, próximos a expirar, y se revoquen los recortes en salud incluidos en la ley presupuestaria impulsada por el presidente Donald Trump, conocida como la “Big Beautiful Bill”.
Por su parte, los republicanos acusaron a los demócratas de querer prolongar el cierre del gobierno deliberadamente y de pretender otorgar atención médica a migrantes indocumentados.
“No hay nada que negociar”, declaró el líder del Senado, John Thune, en conferencia de prensa previa a la votación.
El presidente Trump reacciona
El presidente Donald Trump advirtió que planea aprovechar el cierre para reducir la administración pública, instruyendo a la Oficina de Gestión y Presupuesto y a distintas agencias federales a identificar programas no esenciales y preparar posibles despidos si la parálisis se prolonga.
Aunque los republicanos controlan el Senado, la Cámara de Representantes y la Casa Blanca, los demócratas están utilizando su minoría en la cámara alta para bloquear los proyectos, obligando a los aliados del mandatario a negociar los siete votos faltantes que les permitirían destrabar el conflicto.
