sábado, 07 de marzo de 2026

Confianza social e institucional: clave para el bienestar

La confianza en los vecinos, las instituciones y la sociedad en general puede ser un ingrediente clave para una vida…

Por: Nosotros WebStaff , En: Estilo de vida , Día Publicado: 23 junio, 2025

La confianza en los vecinos, las instituciones y la sociedad en general puede ser un ingrediente clave para una vida larga y feliz. Según un estudio publicado en la revista Psychological Bulletin, las personas que suelen confiar más en los demás tienden a manifestar un mayor bienestar, que mide la salud mental de las personas y su grado de satisfacción con la vida, factores relacionados con la longevidad y la salud.

“Nuestros hallazgos demuestran que la confianza desempeña un papel clave en el grado de felicidad y satisfacción de las personas de todas las edades, especialmente en el caso de los niños, adolescentes y adultos mayores“, afirma Catrin Finkenauer, profesora de la Universidad de Utrecht (Países Bajos).

Para el nuevo estudio, el equipo de Finkenauer analizó tres tipos de confianza:

  • Confianza interpersonal, entre personas que se conocen.

  • Confianza en instituciones, como el Gobierno o los bancos.

  • Confianza social, o la creencia de que la mayoría de las personas es “honesta, fiable y benevolente”.

Los investigadores descubrieron que las personas con mayor nivel de confianza —sin importar el tipo— tendían a declarar mayor bienestar. Sin embargo, la relación fue más fuerte en niños y adolescentes que en adultos de mediana edad.

Todas las formas de confianza son importantes

La confianza y el bienestar también parecen reforzarse mutuamente a lo largo del tiempo, según este metaanálisis que recopiló datos de más de 2,5 millones de personas en todo el mundo.

“Ya se trate de la confianza en los demás, en la sociedad o en las instituciones, todos los tipos de confianza son importantes para el bienestar”, afirma Finkenauer.

Aunque no se ha demostrado si el bienestar influye directamente en la salud, sí se ha asociado a una esperanza de vida de cuatro a diez años más, según un análisis del Ministerio de Sanidad británico, así como a una mejor salud mental y a un menor riesgo de enfermedades como cardiopatías y cáncer.

La confianza también debe ser inclusiva

No todas las personas parecen beneficiarse igualmente de la confianza social. Un estudio realizado en 38 países europeos halló que las minorías raciales y étnicas registran niveles más bajos de confianza, lo que puede hacerlas más infelices e insatisfechas con la vida.

Sin embargo, fomentar la confianza entre las minorías también aumenta su bienestar, lo que llevó a los investigadores a concluir que promover la confianza puede reducir la brecha de bienestar entre personas de diferentes orígenes.

“La confianza no se puede forzar, hay que ganársela”, concluyó Finkenauer. Añadió que familias, escuelas y Gobiernos tienen la responsabilidad de crear entornos de apoyo y confianza.

“Cuando fomentamos la confianza, también apoyamos la salud mental y el desarrollo de comunidades más fuertes“, sentenció.

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