lunes, 22 de junio de 2026

Congo registra casi mil casos de ébola y las muertes suben a 247

La epidemia en la República Democrática del Congo avanza hacia una expansión geográfica y se consolida como el tercer peor brote histórico de este virus.

Por: Nosotros WebStaff , En: Internacional Portada , Día Publicado: 22 junio, 2026

Foto: Ilustrativa

Crisis sanitaria en el este del Congo: Transmisión comunitaria al alza

La emergencia epidemiológica en el continente africano entra en una fase crítica que enciende las alertas de los organismos de salud global. El gobierno de la República Democrática del Congo (RDC) ha elevado oficialmente a 247 el número de muertes provocadas por el actual brote de ébola, una cifra que se desprende de un acumulado de 956 casos confirmados de la enfermedad desde que se declaró formalmente la emergencia el pasado 15 de mayo en el este de dicha nación.

De acuerdo con el informe más reciente emitido por el Instituto Nacional de Salud Pública (INSP) del país africano, con datos recopilados hasta el pasado viernes, la tasa de letalidad del virus se sitúa actualmente en el 25.8%. La institución detalló además que un total de 316 personas enfermas se encuentran bajo un régimen de “aislamiento” hospitalario para contener los contagios, mientras que, en un panorama más alentador, un grupo de 92 pacientes infectados ha logrado recuperarse por completo de la afección.

Foto: Especial

El riesgo de la cepa de Bundibugyo y la alerta de expansión de la OMS

Las proyecciones de las autoridades locales son complejas debido a la dinámica interna del contagio.

“Observamos un número creciente de casos confirmados semana tras semana, lo que refleja la continua transmisión de la enfermedad en la comunidad. Si no se implementan rápidamente medidas de salud pública, la epidemia podría expandirse geográficamente con rapidez”, advirtió con preocupación el INSP.

Aunque el epicentro de la epidemia se ubicó originalmente en Ituri —provincia fronteriza con Uganda y Sudán del Sur—, el patógeno ya logró expandirse a las provincias orientales congoleñas de Kivu del Norte y Kivu del Sur, además de registrar una propagación transfronteriza hacia Uganda, país que ya detectó 19 contagios confirmados (14 de ellos importados de la RDC) y dos decesos.

El trasfondo científico de este panorama resulta alarmante: el brote está directamente relacionado con la peligrosa cepa de Bundibugyo. Según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), esta variante posee una tasa de mortalidad histórica que suele oscilar entre el 30% y el 50%, con la agravante de que en la actualidad no existe una vacuna autorizada ni un tratamiento médico específico para combatirla. Debido a esto, la OMS determinó que el riesgo de expansión del brote es “alto” en la región de África subsahariana, aunque permanece “bajo” a escala global. El organismo internacional calcula que el virus comenzó a circular de manera silenciosa en Ituri unos dos meses antes de su detección oficial, motivo por el cual catalogó la epidemia desde mayo como una “emergencia de salud pública de importancia internacional”.

El tercer peor brote en la historia del virus del Ébola

Los registros estadísticos confirman la gravedad de la situación actual, situándola de forma oficial como la tercera peor epidemia de ébola de la historia registrada hasta la fecha. El escenario en la RDC se ubica únicamente por detrás del devastador brote que golpeó con fuerza a la región de África Occidental entre los años 2014 y 2016 —el cual cobró la vida de unas 11 mil personas y acumuló 28 mil contagios—, y del histórico episodio que azotó al propio este congoleño entre 2018 y 2020, cuyo saldo fatal fue de 2 mil 299 muertes y 3 mil 481 casos confirmados.

Es oportuno recordar que el virus del Ébola es un agente infeccioso altamente peligroso que se transmite principalmente a través del contacto directo con fluidos corporales de personas o animales infectados. Entre sus manifestaciones clínicas más severas, provoca en el organismo cuadros de fiebre hemorrágica grave, vómitos, diarrea aguda y destructivas hemorragias internas, factores que obligan a mantener un estricto cerco epidemiológico en las zonas de contagio activo.