EE. UU. y Nueva Jersey acuerdan abrir visitas en Newark luego de disturbios
Tras intensas protestas y una huelga de hambre por condiciones inhumanas, reactivan el acceso familiar en el centro de detención de inmigrantes de Newark.

El Departamento de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (DHS, por sus siglas en inglés) y el gobierno del estado de Nueva Jersey alcanzaron un acuerdo este domingo para reanudar de manera inmediata las visitas familiares en el centro de detención de inmigrantes Delaney Hall, ubicado en Newark. La decisión ocurre tras la suspensión provisional de este derecho debido a las fuertes movilizaciones registradas en la periferia de las instalaciones.
La gobernadora de Nueva Jersey, Mikie Sherrill, fue la encargada de oficializar la reactivación del flujo familiar a través de un pronunciamiento en sus canales digitales, donde destacó que la administración federal cedió ante las presiones locales.
“A partir de hoy, las visitas limitadas se reanudarán al mediodía, y los horarios regulares de visitas se restaurarán a partir de mañana. Las familias deben contactar directamente con la instalación para obtener detalles adicionales”, informó la gobernadora neoyorquina. Asimismo, puntualizó que las fuerzas del orden “ayudarán a escoltar a las familias hacia la instalación” y advirtió que “es crítico que los actores externos permitan que esto ocurra de manera segura”.
Huelga de hambre y disturbios: La realidad dentro de Delaney Hall
El complejo penitenciario Delaney Hall, que alberga actualmente a un estimado de 300 personas, se ha transformado en el epicentro de un agudo conflicto social. La crisis interna estalló luego de que un sector de los internos iniciara una huelga de hambre para denunciar de manera pública supuestas condiciones inhumanas, hacinamiento y negligencia en los servicios básicos dentro del penal.

Las demandas de los internos rápidamente resonaron en el exterior, provocando protestas civiles y disturbios que escalaron en violencia la noche del sábado. Los choques reflejaron la polarización social actual, registrándose roces físicos y verbales entre manifestantes que rechazan la política migratoria del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, agrupaciones civiles a favor de las operaciones del ICE y los propios cuerpos de seguridad privada del recinto.
Presión política y toque de queda en las inmediaciones de Newark
Lejos de considerar la reapertura de visitas como una solución definitiva, la gobernadora Sherrill endureció su postura frente a las agencias federales, sumándose a las exigencias de transparencia y respeto a los derechos humanos de la comunidad migrante.
“Continúo exigiendo a DHS que proporcione atención y medicamentos adecuados para todos los detenidos, que dé a los detenidos una oportunidad significativa para revisar sus casos, que deje de presionar a los detenidos para que firmen documentos de deportación, que sea transparente sobre quién está siendo retenido en esta instalación, y que, en última instancia, cierre esta instalación”, sentenció con firmeza la mandataria estatal.
Ante el riesgo inminente de nuevos disturbios en las calles de la localidad, el alcalde de Newark, Ras Baraka, implementó medidas de emergencia drásticas al decretar un toque de queda perimetral en la zona de influencia del reclusorio. La restricción nocturna estará vigente en un horario de las 9:00 de la noche a las 6:00 de la mañana, periodo en el cual se restringirá por completo el libre tránsito y únicamente se permitirá el acceso a vehículos oficiales y de emergencia autorizados, buscando con ello enfriar el perímetro y evitar choques directos con los agentes federales.
🇺🇸 Ayer 30 de mayo 2026 en Delaney Hall en Newark.
Enfrentamientos entre manifestantes y agentes que protegen un centro de detención de #ICE pic.twitter.com/2EqA3p9IXc— ZuritaCarpio (@ZuritaCarpio) May 31, 2026
