viernes, 09 de octubre de 2026

El espectáculo de morir en cada concierto.

Opinión Códigos de Poder por David Vallejo Alice Cooper se llama Vincent Damon Furnier. Alice Cooper era originalmente una banda…

Por: Nosotros WebStaff , En: Códigos de poder Opinión , Día Publicado: 9 octubre, 2026

David Vallejo
Opinión
Códigos de Poder
por David Vallejo

Alice Cooper se llama Vincent Damon Furnier. Alice Cooper era originalmente una banda y durante años circuló la historia de que una tabla Ouija había revelado que Vincent era la reencarnación de una bruja con ese nombre. Era falso, pero demasiado bueno para corregirlo.

Su historia comenzó en una escuela de Phoenix. Vincent y varios compañeros formaron The Earwigs para participar en un concurso de talentos imitando a The Beatles. Ganaron y tuvieron que aprender realmente a tocar. Tras varios cambios de nombre apareció Alice Cooper, una elección perfecta por el contraste entre un nombre femenino e inofensivo y cinco jóvenes que terminarían subiendo al escenario con maquillaje, serpientes, sangre falsa, muñecos mutilados, camisas de fuerza, horcas y guillotinas.

También tenían grandes canciones. Entre 1971 y 1973 publicaron Love It to Death, Killer, School’s Out, Billion Dollar Babies y Muscle of Love. Bob Ezrin ayudó a transformar aquel caos en una poderosa mezcla de hard rock, melodía y teatro. “I’m Eighteen” convirtió la confusión adolescente en himno, “School’s Out” hizo universal el placer de salir de clases y “No More Mr. Nice Guy” terminó convertido incluso en una frase de uso común. El álbum School’s Out imitaba un pupitre escolar y las primeras ediciones incluían unas bragas de papel alrededor del disco que terminaron retirándose porque eran inflamables.

En sus conciertos Alice podía ser perseguido, capturado, ahorcado, electrocutado o decapitado y regresar minutos más tarde para seguir cantando. La guillotina se convirtió en uno de sus grandes símbolos y el ilusionista James Randi colaboró en varios trucos e incluso llegó a interpretar al verdugo. Cooper entendió muy pronto que un concierto podía tener argumento, personajes, escenografía, humor y terror.

Una de sus leyendas más famosas nació en Toronto en 1969, cuando apareció un pollo sobre el escenario. Cooper lo lanzó hacia el público pensando, según contaría, que podía volar. El animal cayó entre los asistentes y murió. La prensa transformó aquello en una carnicería atribuida al cantante. Frank Zappa llamó para preguntarle qué había pasado. Cooper negó haber matado al animal y Zappa entendió inmediatamente el valor publicitario del escándalo. Su consejo fue simple. No lo desmientas.

Cooper aprendió que la indignación podía vender discos. Cuando la activista británica Mary Whitehouse atacó “School’s Out”, le mandó flores. Su provocación, además, tenía referencias mucho más sofisticadas de lo que sugerían la sangre y las serpientes. Tomó elementos de Bette Davis, Barbarella, el vodevil, las películas de monstruos, Salvador Dalí y Vincent Price. Dalí creó en 1973 una obra alrededor de un holograma suyo y Vincent Price prestó su voz a “The Black Widow”.

En 1973 Billion Dollar Babies llegó al número uno en Estados Unidos y Reino Unido. La banda comenzó a fracturarse y Vincent Furnier terminó adoptando legalmente el nombre de Alice Cooper. En 1975 publicó Welcome to My Nightmare, construido con Bob Ezrin como una pesadilla musical de hard rock, cabaret, baladas, monstruos y humor negro. KISS, Ozzy Osbourne, Mötley Crüe, Marilyn Manson, Rob Zombie o Ghost transitarían más tarde por territorios que Cooper ayudó a abrir.

La vida fuera del escenario se volvió realmente oscura. El alcohol terminó convirtiéndose en una dependencia severa y en octubre de 1977 fue internado para tratarla en el Cornell Medical Center de Nueva York, un hospital psiquiátrico donde convivió con pacientes con trastornos mentales graves. Tenía 29 años y estaba en uno de los puntos más altos de su carrera. Él mismo compararía la experiencia con One Flew Over the Cuckoo’s Nest.

De ahí surgió From the Inside, uno de sus discos más personales. Cooper tomaba notas sobre las personas que conocía en el hospital y convirtió sus historias en canciones. Había pacientes con demencia, adicciones y enfermedades psiquiátricas graves, e incluso criminales. Contó que utilizaba ocasionalmente la habitación acolchada del hospital, no porque estuviera castigado, sino porque encontraba allí tranquilidad para escribir. “How You Gonna See Me Now” habla del temor de regresar a casa y preguntarse cómo te verá la persona que amas después de haberte visto destruirte. El álbum fue escrito junto con Bernie Taupin, colaborador histórico de Elton John.

La recuperación no fue definitiva. A comienzos de los ochenta llegaron otras drogas y un periodo tan confuso que Cooper reconocería recordar muy poco de varios discos que él mismo grabó. Consiguió finalmente dejar el alcohol en 1983 y separar al personaje del hombre. Alice Cooper podía vivir sobre el escenario. Vincent Furnier podía regresar a casa.

La paradoja es magnífica. El supuesto enemigo de la juventud lleva casado desde 1976, es padre de familia, cristiano practicante y jugador obsesivo de golf.

En 1989 “Poison” lo llevó nuevamente al número 7 en Estados Unidos y al 2 en Reino Unido. Otra generación encontró a su Alice Cooper. La explicación de su permanencia es bastante sencilla. Detrás de todo el espectáculo existen canciones extraordinariamente eficaces.

Hay también otro Alice Cooper que ayuda a entender por qué tantos músicos hablan de él con enorme afecto. En 1972 formó en el Rainbow Bar & Grill de Los Ángeles un club informal llamado Hollywood Vampires, donde coincidían John Lennon, Keith Moon, Harry Nilsson, Bernie Taupin o Mickey Dolenz. Décadas más tarde recuperó el nombre para formar Hollywood Vampires junto con Johnny Depp y Joe Perry. Por sus grabaciones y conciertos han pasado figuras como Paul McCartney, Slash, Dave Grohl, Brian Johnson o Joe Walsh.

Ese detalle dice bastante sobre Cooper. La imagen pública es la de un monstruo y, sin embargo, músicos de generaciones muy distintas regresan una y otra vez a tocar con él.

En 2011 la formación original ingresó al Rock & Roll Hall of Fame. En 2025 Alice Cooper, Michael Bruce, Dennis Dunaway y Neal Smith volvieron al estudio con Bob Ezrin y publicaron The Revenge of Alice Cooper, primer álbum completo del grupo original en más de cincuenta años. Hasta Glen Buxton, fallecido en 1997, aparece mediante una grabación inédita.

Ese último disco, en lo personal, me encantó. Conserva el garage rock, el humor, los riffs, la oscuridad y esa mezcla entre terror y caricatura que siempre hizo especial a Alice Cooper, sin sentirse como un intento de copiar el pasado.

Alice Cooper tiene 78 años y continúa subiéndose al escenario para interpretar a un hombre condenado a morir. La guillotina cae, Alice pierde la cabeza, el público celebra y unos minutos más tarde vuelve a cantar.

Vincent Furnier inventó un personaje asociado con la muerte, la locura y la decadencia. Ese personaje estuvo cerca de destruirlo y terminó acompañándolo durante toda una vida.

Alice Cooper muere en cada concierto mientras Vincent Furnier aprendió a sobrevivir.

Playlist para la ocasión: School’s Out, Poison, No More Mr. Nice Guy, I’m Eighteen, Only Women Bleed, Welcome to My Nightmare, Billion Dollar Babies, Elected, Feed My Frankenstein y Hey Stoopid.

You and Me para Greis y School’s Out para Alo.