Irán condiciona la paz al control total del estrecho de Ormuz
Teherán exige el fin del bloqueo naval y la liberación de activos en la OFAC, mientras Donald Trump califica la respuesta de “totalmente inaceptable”.

La República Islámica de Irán ha entregado su respuesta formal al plan de paz diseñado por los Estados Unidos, marcando una postura de alta exigencia que redefine el tablero geopolítico. Según reportes de la agencia Tasnim, vinculada a la Guardia Revolucionaria, el gobierno de los ayatolás condiciona el cese de hostilidades al levantamiento de sanciones económicas y al fin del bloqueo de Washington en sus puertos estratégicos.
El documento entregado a través de la mediación de Pakistán enfatiza la necesidad de permitir nuevamente la exportación de crudo iraní y la recuperación de sus activos financieros retenidos en la Oficina de Activos Extranjeros (OFAC). Teherán propone que la guerra finalice inmediatamente tras el anuncio de un acuerdo, estableciendo un margen de 30 días adicionales para concretar los detalles técnicos del pacto.
El estrecho de Ormuz: El punto de quiebre en la negociación
Uno de los pilares más polémicos de la propuesta iraní es la demanda del manejo soberano del estrecho de Ormuz. Este paso marítimo, vital para la economía global, ha sido el epicentro de tensiones militares recientes. Irán supedita su gestión del estrecho a “compromisos” no especificados por parte del gobierno estadounidense.
Además, Teherán ha establecido como una “línea roja” la inclusión de un alto al fuego en Líbano, vinculando la estabilidad regional con el éxito de cualquier tratado bilateral con Washington. Estas condiciones elevan el costo político para la administración republicana, que busca el desmantelamiento del programa de enriquecimiento de uranio iraní.
Reacción de la Casa Blanca: “Totalmente inaceptable”
La respuesta del presidente Donald Trump no se hizo esperar. A través de su red social Truth Social, el mandatario manifestó su rechazo absoluto a los términos presentados por los que denominó “representantes” de Irán. “No me gusta, ¡TOTALMENTE INACEPTABLE!”, sentenció Trump, poniendo en duda la continuidad de la tregua iniciada el pasado 8 de abril.

Washington se encuentra ahora en una encrucijada: mantener la vía diplomática mediada por Islamabad o reanudar las operaciones militares ante lo que percibe como una falta de avances reales en materia de seguridad hemisférica y desnuclearización. El reloj corre para ambas naciones mientras el mercado energético internacional observa con cautela el futuro del tránsito por Ormuz.
