Israel bombardea el sur de Líbano pese a tregua con Hezbolá
Tel Aviv justifica los ataques como respuesta a presuntas violaciones del acuerdo, mientras Donald Trump asegura haber prohibido nuevas ofensivas en la zona.

El Ejército israelí confirmó este sábado haber ejecutado ataques aéreos en el sur del Líbano en reiteradas ocasiones desde el inicio del cese al fuego. Según el mando militar, estas acciones responden a supuestas “violaciones” cometidas por el grupo chií Hezbolá, cuyos milicianos se habrían aproximado a las tropas israelíes desplegadas al norte de la denominada “línea amarilla”.
De acuerdo con el comunicado oficial, la Fuerza Aérea Israelí abrió fuego para neutralizar lo que calificaron como una “amenaza inmediata”. El alto mando subrayó que las operaciones de “legítima defensa” no están restringidas por el actual alto al fuego —iniciado el pasado 16 de abril—, el cual tenía una vigencia prevista de 10 días para aliviar la crisis en la región.
Contradicciones diplomáticas: El factor Donald Trump
Estos bombardeos ocurren en un contexto de alta presión internacional. Apenas un día antes, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que su administración ha prohibido a Israel continuar con los bombardeos en territorio libanés como condición estricta de la tregua. Esta discrepancia entre las acciones en el terreno y la narrativa de la Casa Blanca pone en duda la solidez de la mediación estadounidense.
La situación se torna más compleja considerando que Estados Unidos e Israel iniciaron una ofensiva conjunta contra Irán el pasado 28 de febrero. Aunque las negociaciones en Estambul permitieron que Teherán mantuviera abierto el estrecho de Ormuz, la administración Trump mantiene un bloqueo férreo contra buques relacionados con el país persa, lo que alimenta la inestabilidad en todo el Medio Oriente.
Escenario regional: De Estambul al sur del Líbano
Pese a los intentos de mediación para alcanzar un acuerdo permanente, Israel ha mantenido una postura ofensiva en diversos frentes. La infraestructura en el sur de Líbano sigue siendo blanco de ataques, mientras las fuerzas terrestres mantienen el control de zonas estratégicas.
El fracaso inicial de las conversaciones en la capital de Turquía y la posterior aceptación parcial de Irán a las condiciones de tránsito marítimo no han sido suficientes para detener las hostilidades. La persistencia de los bombardeos israelíes sugiere que el acuerdo de tregua pende de un hilo, mientras los actores regionales e internacionales recalibran sus estrategias ante una posible escalada de mayores proporciones en el corto plazo.
