Juez ordena atención médica para “El Güero” Palma en el Altiplano
La justicia federal concedió una suspensión al exlíder del Cártel de Sinaloa ante omisiones de las autoridades para tratar sus hernias y posible cáncer.

Un juez federal otorgó una suspensión de oficio a Héctor Palma Salazar, alias “El Güero” Palma, con el objetivo de garantizar su derecho humano a la salud dentro del Centro Federal de Readaptación Social (CEFERESO) número 1, mejor conocido como “Altiplano”. Según los registros del expediente 442/2026, la defensa del interno denunció que las autoridades carcelarias “ignoraron de manera dolosa” una solicitud de atención médica urgente el pasado 13 de abril.
Con esta medida, el Juzgado Cuarto de Distrito en Materia Penal en el Estado de México mandata que el personal penitenciario brinde de inmediato el servicio médico, así como los tratamientos y medicamentos específicos que requiere el recluso, quien ha permanecido en este penal de máxima seguridad desde su extradición de Estados Unidos en 2016.
El cuadro clínico: Hernias discales y riesgo oncológico
El estado de salud de Héctor Palma Salazar se ha deteriorado considerablemente, según los argumentos presentados por su equipo legal. El parte oficial indica que el recluso padece de tres hernias discales en la columna que comprimen el nervio ciático, derivando en cuadros de dolor agudo que le impiden realizar actividades básicas. Su defensa subrayó que las dolencias son tales que incluso el acto de respirar le provoca malestar en el pecho y la espalda, afectando su ciclo de sueño.
Además del padecimiento motriz, existe una preocupación mayor relacionada con el cáncer de piel que se le diagnosticó previamente. Palma Salazar requiere revisiones anuales en el Instituto Nacional de Cancerología (INCan) en la Ciudad de México; sin embargo, la defensa argumenta que el traslado y la revisión correspondiente no se han realizado en aproximadamente dos años, lo que representa un riesgo latente para su integridad física.
Contexto jurídico y antecedentes en el Altiplano
Héctor Palma, quien cumplió una sentencia en territorio estadounidense de 2007 a 2016, ha sido uno de los perfiles más vigilados dentro del sistema carcelario mexicano. Esta nueva resolución judicial pone bajo la lupa los protocolos de salud en el Altiplano, obligando a las autoridades a coordinar los traslados necesarios hacia centros especializados si el área médica del penal no cuenta con el equipo para tratar sus afecciones.
La decisión del juez busca evitar un daño irreparable a la salud del interno, independientemente de su situación jurídica. El caso de “El Güero” Palma vuelve a abrir el debate sobre la gestión de salud en prisiones de máxima seguridad y el cumplimiento de las órdenes judiciales por parte de la administración del sistema penitenciario federal en este 2026.
