Keiko Fujimori plantea acercamiento con México si es presidenta
El complejo mapa de las relaciones internacionales en América Latina podría experimentar una reconfiguración drástica en los próximos meses. La…

El complejo mapa de las relaciones internacionales en América Latina podría experimentar una reconfiguración drástica en los próximos meses. La candidata derechista Keiko Fujimori, quien actualmente encabeza el conteo de la votación de las elecciones presidenciales del pasado 7 de junio en Perú, se manifestó abiertamente a favor de propiciar un nuevo acercamiento con el gobierno de México para revertir la fractura diplomática que mantiene distanciados a ambos países.
La prensa local e internacional cuestionó este lunes a la líder del partido Fuerza Popular sobre cuál sería el matiz de la relación que mantendría con la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, en caso de consolidar su victoria en las urnas. Al respecto, Fujimori adoptó una postura pragmática orientada a la reconciliación económica y regional. “Hay lazos de amistad que se deben priorizar más allá de las diferencias (….) el ánimo del Perú para el próximo quinquenio será fortalecer los lazos de amistad y cooperación con todos los países, más allá de las posturas que puedan separarnos”, declaró la aspirante a los periodistas, recordando además que ambas naciones comparten una posición estratégica al ser miembros fundadores de la Alianza del Pacífico.
El origen de la ruptura y el caso Pedro Castillo
Para comprender la magnitud de este anuncio, es necesario revisar los antecedentes inmediatos de la crisis. Las relaciones bilaterales sufrieron su golpe más severo en noviembre de 2025, cuando el gobierno peruano tomó la determinación de romper formalmente los vínculos diplomáticos con México. La medida fue una respuesta directa a la decisión del Estado mexicano de conceder asilo político a la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, quien se encontraba bajo un proceso judicial debido a su presunta participación en el fallido golpe de Estado del expresidente Pedro Castillo en diciembre de 2022.
El distanciamiento comenzó a gestarse desde la destitución y posterior encarcelamiento de Castillo, cuya actuación institucional fue defendida públicamente en numerosas ocasiones tanto por el anterior presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, como por la actual mandataria, Claudia Sheinbaum. Las autoridades de Lima señalaron reiteradamente que dicha posición constituía una intervención directa en los asuntos internos del país sudamericano, remarcando que Castillo enfrentaba un proceso legal apegado a derecho por el que finalmente recibió una condena penal de 11 años y cinco meses de prisión, misma sentencia dictada en contra de Betssy Chávez.
La postura de Claudia Sheinbaum ante el escenario electoral peruano
El posicionamiento de la Cancillería mexicana se ha mantenido firme pero a la expectativa del relevo institucional. En abril pasado, la presidenta Claudia Sheinbaum afirmó con contundencia que en ese momento no existían posibilidades reales de retomar las relaciones diplomáticas con Perú, aun cuando los análisis iniciales estimaban una posición distinta por parte del actual mandatario interino, José María Balcázar. La jefa del Ejecutivo mexicano adelantó entonces que su administración optaría por esperar al desenlace definitivo del proceso electoral en el país andino.
La gobernante mexicana recordó que fue el gobierno de Perú el encargado de romper de forma unilateral el vínculo bilateral, aunque matizó señalando que la relación “con el pueblo peruano, esa continuará siempre”. Paralelamente, Sheinbaum ha reiterado su respaldo a Castillo, manifestando que su gobierno desea que el exmandatario sea “liberado”, un argumento que mantiene bajo reserva la total normalización de la política exterior entre ambas naciones históricamente unidas por robustos lazos comerciales y culturales que se vieron severamente limitados a finales de 2022.
