“La presidenta está fuerte”: Sheinbaum ante el caso Rocha Moya
La mandataria mexicana rechaza subordinación ante EE. UU. y condiciona la extradición del gobernador de Sinaloa a la entrega de pruebas.

En un momento de alta tensión diplomática, la presidenta Claudia Sheinbaum proyectó una imagen de control y estabilidad este viernes al abordar las investigaciones de Estados Unidos contra el gobernador de Sinaloa, Rubén Rocha Moya. Ante los cuestionamientos sobre si su gobierno se encuentra debilitado por las acusaciones de narcotráfico contra perfiles de Morena, la mandataria fue enfática: “La presidenta está fuerte, está sólida y muy segura”.
Sheinbaum rechazó encontrarse “entre la espada y la pared” y argumentó que su tranquilidad se basa en los resultados de seguridad, destacando una reducción del 44% en homicidios durante su gestión y la entrega de 94 sujetos ligados al crimen organizado a territorio estadounidense. Para la titular del Ejecutivo, la postura de México no es de confrontación gratuita, sino un “asunto de dignidad” nacional para evitar la subordinación.
Crisis bilateral: CIA en Chihuahua y el expediente Sinaloa
La actual administración enfrenta una grave crisis tras revelarse la presunta participación de agentes de la CIA en operativos dentro de la Sierra Tarahumara. A este escenario se sumó la investigación formal del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Rocha Moya y otros funcionarios por presuntos nexos con el Cártel de Sinaloa.
La Fiscalía General de la República (FGR) ya se encuentra investigando tanto la incursión de agentes extranjeros en Chihuahua como las imputaciones hechas desde Washington. Pese a la solicitud de extradición del mandatario estatal, Sheinbaum ha mantenido una negativa firme, bajo la premisa de que las autoridades estadounidenses “necesitan presentar pruebas contundentes” antes de cualquier proceder jurídico.
Cooperación sin sumisión: El nuevo eje de la política exterior
La presidenta reiteró que, aunque existe cooperación y coordinación con Estados Unidos, las decisiones internas pertenecen exclusivamente al país. “En México decidimos los mexicanos”, sentenció, subrayando que su gobierno trabajará siempre bajo los principios de verdad, justicia y la defensa de la soberanía por encima de todo.
Este discurso busca blindar la figura presidencial ante la opinión pública, reafirmando que el movimiento no se separará del pueblo mientras enfrenta las presiones de la Casa Blanca y las exigencias de transparencia en el caso del gobernador de Sinaloa.
