Liberan a monja detenida por ICE cuando iba a misa en Texas
La hermana Leticia Ugboaja fue arrestada por agentes federales rumbo a su parroquia en McAllen. Un arresto que sacudió a la comunidad del Valle del Río Grande

En un hecho que ha encendido las alarmas de los analistas de la agenda fronteriza y los derechos civiles, la hermana Leticia Ugboaja, conocida afectuosamente por la comunidad católica como la hermana Letty, fue liberada tras haber sido bajo un polémico operativo implementado por el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). La religiosa, miembro activo de la congregación de las Hijas de María Madre de Misericordia, se dirigía la mañana del domingo a cumplir con sus deberes ministeriales en la iglesia de Nuestra Señora de los Dolores (Our Lady of Sorrows) en McAllen, Texas, a escasas millas de la frontera mexicana, cuando fue interceptada y puesta bajo custodia por agentes federales.
La movilización social y la presión institucional permitieron que el reencuentro con su comunidad se concretara el mismo domingo poco después de las 7:00 p.m. a las afueras del Centro de Detención de Raymondville. En ese punto estratégico, fue recibida formalmente por la hermana Norma Pimentel, directora ejecutiva de Catholic Charities del Valle del Río Grande. La hermana Letty no solo cuenta con un profundo arraigo ministerial en la Iglesia de Nuestra Señora de los Milagros, sino que posee un perfil profesional destacado al haberse graduado como enfermera en el South Texas Health System y desempeñarse como Ministra Extraordinaria de la Eucaristía, lo que incrementó la indignación colectiva ante el proceder de las agencias de seguridad.

Presión en el Capitolio y la intervención directa del DHS
El incidente escaló de inmediato a los pasillos del Congreso de los Estados Unidos, provocando pronunciamientos unísonos de legisladores tejanos de distintas fuerzas políticas, quienes gestionaron una solución expedita ante el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
El congresista Henry Cuéllar confirmó que las gestiones del más alto nivel político permitieron adelantar la orden de salida para la misma noche dominical, expresando su gratitud hacia las organizaciones civiles y liderazgos eclesiásticos que coadyuvaron en el proceso.
After communicating with DHS Secretary Markwayne Mullin and Tom Homan, I’m pleased to share that Sister Letty is on her way home. The order has been given for her to be released today instead of tomorrow, and she’ll be home tonight. My office stayed engaged with the Department of… pic.twitter.com/na3RY7AeX9
— Rep. Henry Cuellar (@RepCuellar) June 28, 2026
Por su parte, Vicente González, representante del Distrito 34, apuntó que este tipo de detenciones en zonas urbanas fronterizas son consecuencia directa de las severas políticas migratorias de la actual administración.
This is just another effect of this Administration’s hyperaggressive immigration policies in our communities. They have now led to the targeting of nuns on their way to Sunday Mass. It’s a far cry of the criminals they said they would detain and deport.
I’m in touch with… https://t.co/fuvJS4DLpq
— Rep. Vicente Gonzalez (@RepGonzalez) June 28, 2026
Asimismo, Mónica de la Cruz, legisladora por el Distrito 15, puntualizó que su equipo de trabajo mantuvo comunicación permanente con el gabinete de seguridad federal para acelerar el protocolo de liberación y salvaguardar la integridad de la religiosa.
My team and I are working with DHS to gather details regarding the detainment of Sister Letty Ugboaja of Daughters of Mary Mother of Mercy. I have elevated this to the highest levels and will provide additional information as it becomes available.
— Rep. Monica De La Cruz (@RepMonicaDLC) June 28, 2026
Exigencia de rendición de cuentas e investigación a los protocolos federales
Más allá de la resolución del caso, el operativo ha reabierto un profundo debate sobre los alcances y criterios de supervisión que aplican agencias como el ICE y la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP). Durante las horas que duró el arresto, la feligresía de la Parroquia de Nuestra Señora de los Milagros impulsó cadenas de oración masivas por la paz y fortaleza de la afectada.
El desenlace de este acontecimiento, que concluyó con la entrega de la hermana Letty en Raymondville, deja una estela de interrogantes sobre los protocolos operativos en las inmediaciones de los templos religiosos —históricamente considerados espacios seguros— y presiona a la administración federal para esclarecer las pautas bajo las cuales actúan sus elementos frente a líderes comunitarios con arraigo legal y civil en la franja fronteriza.
