Radiografía del narcotúnel binacional del CJNG en Tijuana
La FGR y Seguridad Nacional de EE. UU. desmantelan un sofisticado pasadizo transfronterizo de 586 metros tras el decomiso de una tonelada de cocaína.

El origen de la investigación: La tienda fachada en San Diego
Lo que comenzó como un discreto seguimiento de inteligencia en California terminó por descubrir una de las obras de ingeniería delictiva más avanzadas de la frontera norte. El Grupo de Trabajo de Seguridad Nacional de los Estados Unidos mantenía bajo estricta vigilancia, desde diciembre del año pasado, un comercio de saldos denominado “Buy 4 Less”, ubicado en la zona de Otay Mesa, San Diego.
Los agentes federales detectaron patrones de conducta completamente inusuales para un comercio regular: el flujo de compradores era casi nulo, pero constantemente un grupo de entre siete y ocho personas sacaba grandes maletas del inmueble para cargarlas en vehículos o cruzar a pie hacia México. Entre los objetivos vigilados destacaba Gregorio Epifanio Hernández López, observado minuciosamente desde enero de este año.

El operativo táctico: Persecución en bicicleta y congeladores industriales
El punto de quiebre de la investigación ocurrió el pasado 29 de mayo. Los investigadores estadounidenses registraron cómo Brandon Escalante Sandoval, de nacionalidad mexicana, vigilaba el perímetro de la tienda a bordo de una bicicleta. En ese momento, un sospechoso subió tres bultos de gran peso a una camioneta blanca que se estacionó cerca de un taller mecánico.
Escalante se aproximó a la unidad, “sacó la llave que estaba oculta en la tapa del tanque de gasolina” y condujo el vehículo para encontrarse con un camión de carga. De la camioneta extrajeron tres congeladores industriales y los colocaron en la plataforma del camión. Tras una serie de maniobras para ocultar las llaves debajo de la pesada unidad, Escalante se retiró en su bicicleta, y otro implicado, José Jiménez, tomó el control del vehículo de carga.
Minutos después, elementos de seguridad del condado de San Diego interceptaron el camión de carga. Un binomio canino (perro policía K9) dio un marcaje positivo en la plataforma. Al revisar los congeladores y una segunda camioneta tripulada por Hernández, las autoridades lograron un decomiso histórico de más de una tonelada de cocaína distribuida en 851 paquetes de alta pureza.

El hallazgo del túnel: Operativo simultáneo con Inteligencia Mexicana
La incautación de la droga permitió a la Fiscalía del Distrito Sur de California obtener órdenes de cateo inmediatas para la tienda “Buy 4 Less”. Al inspeccionar el subsuelo del comercio, los agentes descubrieron la entrada de una excavación tipo túnel subterráneo que se extendía con dirección al territorio mexicano. Las investigaciones norteamericanas confirmaron que esta costosa infraestructura pertenecía de forma directa a la organización criminal denominada Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG).

De manera simultánea, y gracias al intercambio de información y los trabajos de inteligencia coordinados con el Gabinete de Seguridad del Gobierno de México, la Fiscalía General de la República (FGR) activó sus protocolos de interdicción en el lado mexicano.

Agentes de la Agencia de Investigación Criminal (AIC) ejecutaron una orden de cateo en un domicilio de la colonia Nueva Tijuana, en Baja California. Al ingresar, los elementos federales localizaron el acceso opuesto del pasadizo criminal, confirmando que la propiedad funcionaba operativamente como un “centro de almacenamiento, logística y tráfico de armas, explosivos y sustancias ilícitas”, donde además se aseguraron cartuchos útiles, dosis de marihuana, metanfetamina y teléfonos celulares.
Excavación, tipo túnel subterráneo, fue localizada gracias trabajos de inteligencia de elementos de la @FGR_AIC, en la ciudad de #Tijuana, Baja California. De acuerdo con las investigaciones, el túnel, posiblemente utilizado para el trasiego de droga, conecta con una calle en… pic.twitter.com/UIPhVnzKrN
— FGR México (@FGRMexico) May 31, 2026
Ingeniería criminal sobre la línea fronteriza
La sumatoria de los informes técnicos de ambas naciones permite dimensionar la magnitud de la obra: el túnel registra una longitud total de 586 metros de largo y corría a una profundidad de 6.30 metros. El desglose de la ingeniería civil fronteriza quedó registrado de la siguiente manera:
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Tramo estadounidense: 324 metros de longitud desde la tienda fachada hasta el límite fronterizo.
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Tramo mexicano: 265 metros de longitud desde el inmueble de la colonia Nueva Tijuana hasta la frontera.
Lejos de ser una excavación rústica, el pasadizo contaba con una robusta infraestructura operativa que incluía sistemas profesionales de iluminación y ventilación. Sin embargo, el hallazgo tecnológico más relevante fue la adaptación de “un mecanismo electrónico deslizante en ambos sentidos de México a Estados Unidos de América”, un sistema de rieles automatizados diseñado por el CJNG para el trasiego exprés y masivo de cargamentos de droga y armas hacia la Unión Americana.
Por estos hechos delictivos, las autoridades estadounidenses mantienen bajo custodia a cuatro sujetos detenidos: los norteamericanos Gregorio Epifanio Hernández López y José Jiménez, junto a los ciudadanos mexicanos Brandon Escalante Sandoval y Antonio Cortez. Este golpe coordinado debilita de forma directa el esquema logístico de la organización delictiva en la región de Baja California y el sur de California, mientras que el Ministerio Público Federal (MPF) en México y la Fiscalía de EE. UU. continúan con las carpetas de investigación correspondientes.
