“Seguimos diciendo que no”: Sheinbaum reitera rechazo a Trump de recibir apoyo militar
La presidenta de México defiende la soberanía nacional frente a la propuesta de Washington y exige frenar el tráfico de armas hacia el sur.

Este lunes, la presidenta Claudia Sheinbaum reiteró este lunes su negativa categórica a la propuesta del mandatario estadounidense, Donald Trump, de enviar tropas o apoyo militar directo para combatir a los grupos delictivos en territorio nacional. Desde la alcaldía Gustavo A. Madero, durante la inauguración del Hospital “La Pastora”, la mandataria fue enfática: “Orgullosamente, seguimos diciendo que no”.
Sheinbaum reconoció que, aunque existe una disposición al diálogo por parte de la Casa Blanca, la línea roja de su administración es clara respecto a la intervención extranjera. “Qué bueno que el presidente Trump dice públicamente que cuando nos ha propuesto que entre el Ejército de Estados Unidos a México hemos dicho que no, porque es la verdad”, declaró ante la prensa, reafirmando que la política de seguridad nacional es competencia exclusiva de las instituciones mexicanas.
Cooperación en inteligencia, no en intervención
La estrategia de la mandataria mexicana no es de aislamiento, sino de colaboración técnica. La presidenta insistió en que la relación con Estados Unidos debe mantenerse en los canales de intercambio de inteligencia y seguridad, pero sin ceder el mando operativo. Aclaró que las operaciones de campo son y seguirán siendo realizadas únicamente por elementos de las Fuerzas Armadas, la Secretaría de Seguridad y la Guardia Nacional.
Esta postura busca desmarcarse de las presiones de la administración Trump, que ha endurecido su retórica tras la reciente firma de acuerdos con otros 20 países de la región. Para el gobierno mexicano, la solución al conflicto no pasa por el despliegue de tropas extranjeras, sino por el fortalecimiento de las capacidades locales y la coordinación estratégica sin subordinación.
El reclamo por el tráfico de armas: La prioridad de México
Como contrapropuesta, Sheinbaum puso sobre la mesa el tema que considera la raíz del poderío criminal en el país: el tráfico de armas. La mandataria aseguró que “hay algo en lo que nos puede ayudar mucho Estados Unidos”, refiriéndose a la interrupción del flujo de armamento de alto poder que cruza la frontera hacia el sur.
Según la visión de la presidenta, si Washington logra frenar este suministro, los grupos delictivos perderían la capacidad de fuego con la que realizan sus actividades delincuenciales. “Eso es algo en lo que Estados Unidos nos puede ayudar muchísimo. Muchísimo”, añadió, cerrando una jornada donde la diplomacia mexicana intentó equilibrar la tensión bilateral con una defensa férrea de la autonomía operativa del Estado.
