Sheinbaum celebra diálogo Cuba-EU y mantendrá envío de víveres
La presidenta mexicana descarta rol de mediadora en el acercamiento bilateral, pero reafirma el compromiso de enviar ayuda humanitaria a la isla.

Desde Manzanillo, Colima, la presidenta Claudia Sheinbaum calificó como un paso positivo el inicio de las conversaciones entre Cuba y Estados Unidos. Este acercamiento ocurre tras un crítico periodo de asedio petrolero impulsado por la administración de Donald Trump, que ha sumido a la isla en una aguda crisis energética. Aunque la mandataria celebró la apertura de estos canales, fue enfática al precisar que su papel no ha sido el de mediadora, sino de una promotora activa del diálogo diplomático.
“Es indispensable que haya este diálogo”, afirmó Sheinbaum, subrayando que la postura histórica de México frente al bloqueo económico es de rechazo absoluto por considerarlo una injusticia de larga data. La presidenta señaló que la vía del entendimiento es la única forma de resolver las problemáticas que afectan al pueblo cubano y garantizar la estabilidad en la región del Caribe.
Asistencia humanitaria: El puente solidario México-La Habana
Pese a las negociaciones en curso, la crisis en la isla persiste, y ante ello, Sheinbaum confirmó que el Gobierno de México continuará enviando suministros esenciales. La mandataria detalló que, desde febrero, se han realizado tres viajes con víveres y anunció que, en breve, “otro barco partirá de México con insumos necesarios” para apoyar a la población cubana.
La mandataria aprovechó el espacio para agradecer las palabras del presidente Miguel Díaz-Canel, quien este mismo viernes reconoció públicamente la solidaridad del pueblo y el gobierno mexicano. “México va a seguir apoyando por todas las vías al pueblo cubano”, sentenció Sheinbaum, deslindando la ayuda humanitaria de las tensiones políticas internacionales y enfocándola como un compromiso ético de su administración.
Un escenario incierto tras el asedio petrolero
Aunque el anuncio del diálogo ha generado expectativas, el panorama sigue siendo complejo. Mientras México reafirma su apoyo con alimentos y combustible, en el plano político, el presidente Díaz-Canel ha matizado que los acuerdos aún están alejados. La administración mexicana observa con cautela este proceso, manteniendo su política de paz y diálogo sin interferir directamente en las mesas de negociación que Washington y La Habana han comenzado a instalar tras semanas de máxima presión económica.
