Trump advierte: bombardeos en Irán seguirán “toda la semana”
Tras confirmar la muerte de Alí Jameneí, el mandatario estadounidense asegura que la operación continuará hasta lograr el derrocamiento del régimen.

En un giro sin precedentes para la seguridad internacional, el presidente Donald Trump advirtió este sábado que los bombardeos intensos sobre territorio iraní se mantendrán vigentes “durante toda la semana o mientras sea necesario”. El anuncio ocurre tras la confirmación, por parte del mandatario, del fallecimiento del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jameneí, durante las incursiones aéreas conjuntas entre Estados Unidos e Israel.
La operación, bautizada como “Furia Épica”, ha logrado decapitar la estructura de mando de la República Islámica en menos de 48 horas. Según informes de inteligencia validados por Israel, el ataque ha provocado la muerte de siete altos cargos del régimen, entre los que destacan el ministro de Defensa, Aziz Nasirzadeh, y el comandante de la Guardia Revolucionaria (IRGC), Mohamed Pakpur. Para Washington, el objetivo es innegociable: derrocar al régimen que ha gobernado desde 1979.
La oferta de inmunidad y el colapso de la Guardia Revolucionaria
A través de su red Truth Social, Trump emitió un mensaje de carácter psicológico y estratégico dirigido directamente a las fuerzas de seguridad iraníes. El presidente aseguró recibir informes de que miembros del IRGC, militares y policías ya no desean combatir. Ante este escenario, lanzó un ultimátum definitivo: “¡Ahora pueden tener inmunidad, más tarde sólo recibirán la muerte!”.
El mandatario instó a las fuerzas armadas locales a abandonar la defensa de la teocracia para “devolverle al país la grandeza que merece”, sentenciando que, tras el inicio de las hostilidades, la infraestructura de defensa de Irán en un solo día ha sido “prácticamente destruida”. Esta retórica busca acelerar un colapso interno que facilite la transición política sin necesidad de una invasión terrestre prolongada.
Perspectivas de un conflicto sin interrupción
Pese a la respuesta de Teherán con el lanzamiento de misiles hacia territorio israelí y bases militares estadounidenses en la región, la superioridad aérea de la coalición parece dictar el ritmo del conflicto. Trump reafirmó que los ataques de precisión continuarán “sin interrupción” con el fin de alcanzar una supuesta “paz en todo el Medio Oriente”.
La comunidad internacional observa con cautela este despliegue de fuerza, mientras los mercados energéticos y la diplomacia global se preparan para una semana de alta volatilidad. Lo que comenzó como una incursión de madrugada se ha convertido ya en una campaña de derrocamiento sistemático que promete cambiar el equilibrio de poder en el mundo islámico de manera permanente.
