viernes, 12 de junio de 2026

Trump da por terminado conflicto con Irán; Teherán duda

El mandatario estadounidense anunció un pacto inminente que podría firmarse este fin de semana en Europa, pero los medios estatales iraníes descartan un acuerdo definitivo.

Por: Nosotros WebStaff , En: Estados Unidos Portada , Día Publicado: 12 junio, 2026

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró públicamente este jueves que la guerra con Irán “terminó” y expresó un profundo optimismo respecto al rumbo de las negociaciones directas que se mantienen en marcha con Teherán. Sin embargo, este anuncio de paz no ha sido recibido con la misma certidumbre en el Golfo Pérsico, donde diversos medios estatales iraníes señalaron de forma inmediata que, hasta el momento, no se ha alcanzado ningún acuerdo definitivo que ponga fin a las hostilidades bilaterales.

El primer bloque de declaraciones del mandatario republicano tuvo lugar en la Casa Blanca, donde ante los corresponsales internacionales afirmó haber alcanzado un “gran acuerdo” de paz con Irán. De acuerdo con su perspectiva, el documento formal está pendiente de formalizarse y su ratificación institucional podría consolidarse durante este mismo fin de semana en territorio europeo.

“Acabamos de alcanzar un gran acuerdo para resolver el conflicto con Irán. Ahora queda pendiente la formalización, lo cual debería completarse en los próximos días, y probablemente se lleve a cabo una firma, tal vez, en Europa”, declaró Trump de manera frontal ante los periodistas reunidos en el interior del Despacho Oval, abriendo una ventana de distensión tras semanas de máxima alerta bélica.

Vance encabezará la delegación de paz por los 80 años de Trump

Para dar continuidad a la agenda de este pacto inminente entre EE. UU. e Irán, el jefe del Ejecutivo estadounidense delineó la logística de la delegación que viajará al viejo continente. El mandatario adelantó que el vicepresidente estadounidense, JD Vance, será el funcionario de alto nivel encargado de acudir a la firma durante el fin de semana. La ausencia de Trump en este histórico evento protocolario responde a compromisos de carácter personal y de Estado en su propia agenda.

El presidente estadounidense estará oficiando este domingo un evento deportivo en las instalaciones de la Casa Blanca con motivo de la celebración de su 80 cumpleaños. Posteriormente, una vez concluidos los festejos en Washington, el líder republicano emprenderá el viaje oficial hacia Europa para asistir formalmente a las sesiones de trabajo de la Cumbre del G7, las cuales darán inicio a partir del próximo lunes.

Horas después de su mensaje en la oficina presidencial, el mandatario aprovechó un acto telemático de apoyo a un candidato republicano a gobernador en el estado de Georgia para reiterar que las pláticas avanzaban favorablemente, revelando además que, como muestra de buena voluntad para facilitar el diálogo, había ordenado cancelar nuevos ataques contra objetivos de la nación persa.

La cautela de Teherán ante la desescalada en el Estrecho de Ormuz

Pese al marcado optimismo expresado de manera reiterada por el mandatario norteamericano, las autoridades de la República Islámica han optado por mantener una postura de estricta cautela diplomática. Hasta el cierre de esta edición, el gobierno iraní no ha confirmado de manera oficial la existencia de un consenso bilateral. Al contrario, las agencias de noticias controladas por el Estado insistieron de forma unánime en que las complejas negociaciones de paz continúan su curso regular en mesas de trabajo técnico, sin que se haya formalizado o firmado un tratado vinculante entre ambas potencias.

Este súbito acercamiento diplomático se produce inmediatamente después de una peligrosa escalada militar que encendió las alarmas de la comunidad internacional en días pasados. La región fue escenario de cruentos enfrentamientos cruzados que incluyeron ataques directos con misiles por parte de las fuerzas iraníes contra posiciones y contingentes estadounidenses. Como respuesta inmediata de disuasión, Washington ordenó bombardeos de represalia ejecutados por su fuerza aérea contra instalaciones militares e infraestructura estratégica iraní ubicadas en las inmediaciones del Estrecho de Ormuz, una de las arterias marítimas de comercio energético más vigiladas y vulnerables del planeta.